lunes, julio 09, 2007

Match Point

A veces parece mentira que la edad natural que uno tiene, no tenga nada que ver con la edad mental y la lucidez que algunos demuestran. En el caso de los directores de Cine actuales, tenemos ciertos "vejestorios" (y espero que ellos me perdonen el término) de más de 70 años, que se empeñan en demostrar, que su Cine es más fresco y joven que el de algunos imberbes. No puedo ocultar que pienso en Clint Eastwood y sus "Mystic River" o "Million Dollar Baby", pero es que la última de Allen, un director de 70 tacos, demuestra que este cineasta, aún es capaz de realizar una de las cintas más frescas que he visto este año.

El bueno de Allen ya avisó en su anterior película ("Melinda and Melinda") de que algo estaba cambiando. Mucho mejor que sus predecesoras ("Hollywood Ending" y "Anything Else") se dividía en dos historias. Una comedia clásica al igual que sus anteriores pinículas y otra, en un drama muy a sus orígenes oscuros de "La Otra Mujer" (Another Woman). El drama, era superior a la comedia, y en muchos momentos, el drama hasta era más cómico que la comedia. Pues bien, "Match Point" ha supuesto la continuación de la parte oscura, dramática y terrible de la mente de Allen. Además no se si será que el cambio radical de no rodar ABSOLUTAMENTE nada del metraje en USA (y no pisar New York, y hacer que Londres luzca preciosa, y bonita), hace que el cambio sea más notable.

La película está centrada en la suerte. Pero no debemos llevarnos a engaños. Allen no ha sido, ni será, un director "convencional" y desarrolla este tema, sin que parezca que lo hace. No puedo ser más explícito (que sino Pablo me mata ;) ;) ;) ) ya que este GUIÓN es uno de esos que si doy alguna pista, lo cerceno, sobre todo en su final. ¡¡¡ PERO OJO !!! Que nadie piense que es una cinta en la que todo el valor está en una sorpresa final, no, no me refiero a eso. Trataré de explicarlo......

....A grandes rasgos, este guión bebe de esencias como la referida del propio Allen ("La Otra Mujer"), incluso de "Delitos y Faltas" (Crimes and Misdemeanors) y además tiene cierta "simbiosis" con Hitchcock, pero, sin embargo, el proceso de gestación de la cinta, es justo, al contrario que hacía Don Alfredo: Este planteaba someramente las motivaciones de los personajes, luego iba al meollo de la trama y, a partir de ahí, construía el grueso de la película, con las consecuencias.

Pues bien, Woody Allen con los mismos elementos nos presenta, JUSTAMENTE lo contrario: El grueso de la cinta son las motivaciones de los personajes. Luego nos presenta el momento crucial como consecuencia de estas y a partir de ahí, lo que le interesa, es el desenlace, incluyendo los necesarios giros de la trama, ABSOLUTAMENTE NECESARIOS Y GENIALES, que explican el objetivo esencial, la tesis que defendía desde el primer momento (aunque el espectador no lo haya visto hasta el final). Allen es franco, sin trampa ni cartón, pura honradez, y encima, logra un desenlace apoyándose en un elemento visual, UNA METÁFORA EN DOS SECUENCIAS paralelas que me parece lo más fresco que he visto este año, y como decía, ¡¡¡ en un director de 70 años !!!

Allen sigue su estilo visual de siempre, con una gramática de planos muy sencilla, abusando de su plano-contraplano de siempre, movimientos de cámara contados y matemáticamente planificados. Pero lo que más le gusta a Allen es mantener los planos todo lo que puede, dando cuerda a sus actores para que hablen, se explayen, expresen o "whatever". Es una gozada, as usual, y Jonathan Rhys Meyers da el punto exacto de claroscuro que requiere su personaje, y Scarlett Johansson hace una química con él de resultados explosivos.....

...Este reparto es casi en su totalidad nuevo. Todos rinden a un nivel notable, incluida la Johansson, que a priori podría parecer que no era adecuada, pero por lo apropiado de la situación está perfecta. Aunque es cierto que gran parte del mérito es de Allen, que no sólo escribió el papel muy ajustado a su actriz, sino que además la contrasta siempre con Emily Mortimer, morena, delgada y con un personaje mucho más apagado que la (en la película) rubia, neumática y bastante sexual Johansson. Rhys-Meyers también está muy bien. El resto de los personajes son notablemente más secundarios, aunque hay que destacar a Matthew Goode, que encarna al inglés de clase alta, de moral un tanto distraída a la perfección.

A este respecto, me llamó muchísimo la atención que, si no me falla la memoria, es la primera vez que Allen se desmelena en términos eróticos -bueno, un desmelene muy controlado, a ver qué vais a pensaros- y tiene un par de secuencias de alto voltaje, en especial el conocimiento entre Rhys-Meyers y Johansson, de puro cine negro y en el que los diálogos y situación son de antología, y otra que no puedo contar porque destriparía un elemento clave de la acción, pero en el que sólo puedo decir que llueve a cántaros.

Lo que aún no he contado es ¿de que va?.. Pues bien, la trama narra las andanzas de Chris Whilton (Jonathan Rhys-Meyers), un ex-tenista profesional metido a profesor, de origen irlandés y muy humilde, que conoce a Tom Hewett (Matthew Goode), un rico heredero inglés con el que rápidamente se congracia. Así entra en la familia Hewett y conoce a la hermana de Tom, Chloe (Emily Mortimer), con la que terminará por casarse, y a Nola (Scarlett Johansson) actriz de origen americano y prometida de Tom, con la que inevitablemente comenzará un romance. Tanto Chris como Nola comparten orígenes humildes y han crecido en ambientes difíciles (el padre de él era un fanático religioso y el de ella la abandonó), pero mientras que la fuerza motora de él es escapar de esos orígenes a toda costa, económica, social y culturalmente, y esto lo lleva a abrazar el matrimonio con Chloe, Nola nunca deja de confiar en su talento como puerta al triunfo, lo cual marcará sus destinos en la película. Ella se abandona a su SUERTE y él, trata de cambiar la suya. Y este es el tema de fondo de la película, como ya dije, la suerte y que se desarrolla un poco en torno al DRAMA de “Crimen y castigo” (y la referencia que hago a Dovstoievsky no es casual, pues el protagonista lo lee durante una escena del metraje).

Uno de los apartados que no puedo dejar sin contestar, es aquel sobre la banda sonora. El drama continuo que vive el protagonista, ese tono trascendental y dramático continuo, Allen lo detalla con el "score". Abandonando sus habituales y propios temas de Jazz, Allen usa una banda sonora compuesta ÍNTEGRAMENTE por arias de ópera cantadas por Caruso. La profundidad de voz, unido a lo precario de las grabaciones (y es que el material es así "per se") hace que se recalque el tono trágico de la cinta. Además, apoya hasta en los momentos de intriga de la tinta, ya que "Match Point" posee incluso momentos de cine policial, muy al estilo de Allen, donde sólo ahí, con los detectives, se permite un momento cómico, no sólo muy gracioso, sino sutil y perfecto.

Otro detalle que me ha encantado, es que, as usual, Allen cuida con ESMERO los detalles. No hay uno que se le escape, y los subraya con elegancia, con sutileza... con clase. Quizá, el único pero sea su metraje, algo excesivo, al que le pueden sobrar como 5 o 10 minutos..pero es una gota de agua en un océano ejemplar.

Una cinta que no parece el Allen de hace dos o tres años, pero que lo es en su totalidad y que constituye una joya, una pequeña obra maestra, en la ya excelsa carrera del de Nueva York. Que pese a estar rodada en Londres (donde Allen es capaz de hacer que se vea preciosa, aunque sea desde un "pisito") y que pese a ser un drama, a tener tintes de tragedia, el guión es tan fresco y reluciente que deja un espléndido sabor de boca.

Match Point --> 9,5 / 10

1 comentario:

Aquellos tiempos dijo...

Match Point es de las mejores pelis que he visto en tiempo.
Allen es un maestro.
Qué cambiado estás!!!!!