sábado, diciembre 29, 2007

Leones por Corderos

La verdad que esta cinta me ha dejado muy frío. No me espera una película "política" ni de lejos. No esperaba una cinta donde el bueno de Robert Redford soltara lo que tiene que decir sobre la guerra contra el terrorismo, etc. Ni por asomo.

Esto tiene cosas buenas y cosas malas....aunque por desgracia ganan las malas :(

El guión de Matthew Michael Carnahan es flojo. En exceso. La película, el guión, tienen una estructura extraña. No por ello mala, pero es extraña. y se convierte en malo cuando escritor y director no le saben sacar partido. Durante la mitad de la película tres tramas aparentemente desconectadas en términos directos ocupan la pantalla. 1) Unos soldados americanos en Oriente Medio, preparándose para una acción de gran importancia; 2) un profesor universitario de ciencias políticas, muy enrollado y liberal él (el propio Redford), intentando motivar a un alumno que es muy brillante pero que se la trae todo al pairo; 3) y un senador republicano súper neo-conservador (a mi juicio) intentando vender una nueva estrategia bélica a una periodista muy liberal, en el sentido más americano del término. Después de ese mitad, las tramas, y el espectador lo entiende así, se mezclan, o al menos, tienen relación. Pues bien, no hay partido, no se saca rendimiento a esto y el director por un lado (con su idea de poner siempre SOLO a dos personajes hablando) y el propio guión, se empecinan en separar las ideas, las tramas y confundir al espectador. Mal camino

De las tres escenas/tramas, la mejor es, sin lugar a dudas, la parte entre Tom Cruise y Meryl Streep, como senador y reportera. Y he de añadir, que el señor Cruise está mucho mejor que la querida Streep. Tom Cruise es un actor con un magnetismo incuestionable. Y además, no sólo ha crecido como intérprete, sino que se está dotando de una capacidad para comunicar increíble. Tom Cruise es capaz de dotar de categoría personal a un personaje, que afortunadamente no es presentado ni como un fanático histérico, ni como un cristiano recalcitrante, aunque claro, para mi gusto es un neo-conservador "pelin" extremista y, aunque sutilmente, es el malo, y por lo tanto el que quiere engañar a la periodista buena y honesta. Pero con todo, hasta el personaje de la reportera es capaz de asumir que los liberales también se equivocan.

La parte de Robert Redford haciendo de mentor y profesor "enrollado" ya es mucho peor, porque en última instancia responde a un estereotipo que gusta mucho al director y se nota. Ese hombre liberal y maravilloso iluminando las mentes de sus alumnos y atrayéndoles al bien. Redford es Redford, pero su oponente, el estudiante, no aguanta. Ni el personaje es creíble, ni tiene contenido en el guión, y además el actor que lo interpreta lo hace de pena.

La última trama es realmente dañina. Trata de añadir el contenido emocional. duro, descarnado, real a un filme lleno de diálogos muy profundos (o supuestamente muy profundos). Dos brillantes estudiantes (exalumnos de Redford) que se alistan porque quieren contribuir de alguna manera al futuro y al progreso, y que se pasan toda la película heridos y sangrando y animándose mucho el uno al otro. Las escenas de guerra no sólo no carecen de un fundamento en el conjunto, sino que además no destacan por su pericia técnica. En resumidas cuentas, están mal de narices.

En fin, un compendio de despropósitos, en el que por lo menos tenemos una buena actuación del Cruise, una decente del Redford y una hecha mecánicamente por la Streep. Además, si que quisiera cerrar diciendo que al menos el director se comporta de manera honesta. Él cuenta su rollo, para eso la produce y por lo menos, no trata al espectador de imbécil y le da argumentos para entablar un debate. Y hasta cuestiona sus propios puntos de vista. "Chaupeau" por el director....

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