sábado, febrero 16, 2008

The Bucket List

La película de hoy es The Bucket List, o como infamemente la han doblado, "Ahora o Nunca". Hacía tiempo que no me quejaba de la mierda de doblaje y traducción de este país, pero es que clama al cielo. En la VO, el título hace referencia al corazón de la cinta, la lista que elaboran los protagonistas, pero ¡a la mierda¡¡, por los cojones del traductor lo cambio y listo. Es una vergüenza.

Volviendo a la cinta, esta comedia de Rob Reiner (el mismo de "Misery", "A Few Good Men", "When Harry Met Sally..." es decir, no se trata de un novato en diversos géneros) está muy bien. Yo diría que es redonda.

Se trata de la historia de Edward Cole (Jack Nicholson) y Carter Chambers (Morgan Freeman), uno es un multi-millonario y el otro un mecánico que comparten un mismo destino, la muerte por cancer en menos de 6 meses, quizá un año. Por diversar causas, deciden embarcarse en una loca pero preciosa idea de hacer aquellas locuras que nunca han podido hacer, tales como conducir un deportivo, ir a la serva africana, subir al Himalaya, lanzarse en paracaídas, besar a la mujer más guapa del mundo, etc. Es decir, la lista de cosas que te gustaría por hacer (en inglés, es un término muy antigüo: The Bucket List, de ahí el título). Esto, hace que ambos, a punto de morir, se planteen muchas cosas de su vida.

Esta comedia descansa y funciona por ambos protagonistas. Curiosamente, ambos en la vida real van a cumplir los 71 años de edad, y la química en pantalla es TOTAL. Son dos auténticos dinosaurios del cine (bien es verdad que Jack empezó con 21 años y Morgan con 27) que hacen de sus interpretaciones dos lujos. Uno, en su línea, histriónico, excitado, pasado y sobreactuado, otro, calmado, tranquilo y sosegado, pero se combinan a la perfección. Además, ese es el caracter que necesitaban sus personajes, el del millonario con varios matrimonios y con una hija despechada, y el del mecánico que ha renunciado a su vida por sus 3 hijos, sus nietos y su mujer.

La cinta, de todas formas, va algo más lejos y no sólo hay comedia. Nos plantea por un lado, lo difícil que es enfrentarse a una muerte segura (tengas o no miles de millones de euros), a la soledad y lo que necesitamos a los demás. Ambos personajes, en el cachondo viaje que hacen, descubren el "dime de qué presumes y te diré de qué careces", y así forjan una amistad que de otro modo sería ridícula, y quizá, sólo quizá, mejoran su muerte.

La cinta tiene momentos impagables. Bien cómicos, con Jack como estrella, pero con Morgan cómo puntilla, o bien dramáticos, sobre todo con la voz en off de Morgan Freeman, soltando frases lapidarias (y nunca mejor dicho) sobre la vida a la que se enfrenta una persona que abandonó sus sueños (ser profesor de historia, siendo un hombre excelso y muy culto) por ser mecánico para sacar adelante un embarazo no deseado. Es por tanto, un guión más allá de la comedia de situación.

Cómo anécdotas, por ahí está el Doctor en Alaska, Rob Morrow. Además, la música es preciosa (Marc Shaiman) y la fotografía (John Schwartzman), sobre todo de interiores, también.

Merece la pena verla.


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