miércoles, febrero 27, 2008

Fragmentos De Honor

Aprovechando el viaje a Suecia, es decir, el avión de Madrid a Estocolmo (3,5 horas), me he fulminado el segundo libro de Lois McMaster Bujold que tenía planeado leer: "Fragmentos De Honor" y sigo cumpliendo el libro por semana :).
Este, pese a ser considerado el siguiente tras "Caida Libre", puede también considerarse el primero en la serie de Miles Vorkosigan.

El argumento es sencillo, y tranquilos que no hay "spoilers": La acción tiene lugar pocos años antes del nacimiento de Miles. Los padres de Miles, Aral Vorkosigan de Barrayar y Cordelia Naismith de la Colonia Beta, se ven obligados a cooperar para sobrevivir en un planeta extraño tras perder a sus respectivas tripulaciones. Durante el tiempo que pasan juntos nace la chispa de la atracción, a pesar de que sus planetas se están preparando para un conflicto bélico que no deja espacio para que dos capitanes se enamoren.

La verdad es que este argumento no le hace justicia. El libro es infinitas veces más complejo y bello. La novela es, por encima de todo, inteligente y con un complejo desarrollo de la trama que asustaría al mismísimo Alfred Hitchcock. Además, hay mucha ironía y, sobre todo, una gran habilidad narrativa al servicio de los personajes, verdaderos ejes de la narración. El tratamiento narrativo de "Fragmentos De Honor" es casi perfecto a mi juicio, estructurando el material de manera muy particular, cómo si viviéramos en la cabeza de los dos personajes principales. Tal vez el cerebro de sus personajes principales, tiene, en el caso de Bujold, un «algo» especial que reclama y mantiene la atención del lector de forma francamente poco usual. Y no se trata, como podría haber parecido al principio, de ciencia ficción «sólo» de aventuras. Poco a poco los personajes van adquiriendo peso, y la trama avanzando con ellos.

La trama como decía, no es una "space opera" al uso. Hay mucho más. Como era de esperar, el enfrentamiento de culturas y tradiciones domina el encuentro de los personajes, contemplado, como no podía ser de otra manera, desde la óptica de Cordelia, procedente de un planeta como Beta, abierto y libre, rotundamente distinto del enquilosado y militarista Barrayar que, pese a todo, proporciona a la serie la mayor parte de las intrigas políticas y los condicionamientos sociales que hacen tan interesantes estas aventuras.

En el lugar equivocado, en el momento equivocado y por las razones equivocadas, Cordelia Naismith, de la Fuerza Expedicionaria Betana, llevaba incluso el uniforme equivocado: sin saberlo había entrado en batalla vistiendo el viejo uniforme pardo del equipo científico de Exploración Astronómica. Su encuentro con Aral Vorkosigan, el poderoso y temido Vor, apodado «el carnicero de Komarr», sólo podía ser resultado de una de esas complejas intrigas, tan sórdidas y abundantes en la militarizada sociedad de Barrayar. Tras el primer contacto con Aral, Cordelia volverá a la guerra. Un complejo conjunto de intrigas dentro de intrigas, de traiciones envueltas en otras traiciones, de nuevos engaños que se unen a otros conocidos, obligará a Cordelia a establecer una paz personal con su principal oponente: Aral Vorkosigan. Una paz que puede acarrear la ignominia, aunque presagia nuevas posibilidades no sólo entre Cordelia y su enamorado, sino también entre los pueblos de ambos.

Por cierto, este libro contiene una maravillosa joya. Después del "Fin" habitual del libro, hay un relato titulado: "Después de la batalla", una especie de cuento corto. Puedo decir, después de haberlo leído dos veces, y sin miedo a que mis palabras caigan en el olvido, que este libro se justificaría por la simple presencia de esa narración final. Impresionante.

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