lunes, julio 14, 2008

Leatherheads

Hacía tiempo que no comentaba una película, y encima con oportunidad de empezar hablando sobre otra burrada perpetrada por los traductores y dobladores de este país, y así nos va. La cinta en el original se titula "Leatherheads" y cuenta la historia, en tono de comedia sencilla, como eran los inicios del fútbol americano y como este se convirtió o mejor dicho, empezó a convertirse en un deporte profesional. Pues bien, esto no tiene nada que ver con "Ella es única", título horroroso que mezcla churras con merinas y que no viene a cuento. Pero claro, en este país destrozar una obra artística de alguien no importa, lo importante es meter en el título algo que nos haga pensar en comedia romántica, en la protagonista femenina y lleve a la gente al cine. Pues bien, el personaje de ella es secundario (bien podría haber sido un periodista masculino y la película cambiaría bien poco) pero no, en nuestro país, destrocemos el título (que hace referencia a los cascos primitivos de cuero que llevaban los jugadores en esa époco) y listo. Esa es nuestra cultura, toma ya.

"Leatherheads" está ambientada a finales de los años 20, justo antes de la Gran Depresión. Dodge (George Clooney) es el capitán de un equipo de fútbol americano en la liga profesional en la que no se fija nadie. Es decir, pese a llamarse profesionales, es un deporte minoritario de perdedores, de hombres fornidos que no tienen otra salida (a parte de las minas, y poco más). Éste es un deporte que tiene su apogeo en las liga universitaria. En ella un joven prometedor es seducido por Dodge para que forme parte del su equipo y de esta forma lograr que un montón de gente empiece a considerar este deporte como algo serio. La joven promesa es además un héroe de Guerra querido por todos, algo que una periodista sagaz y atrevida está dispuesta a demostrar que es mentira. Pero algo está cambiando, y el deporte, pasa a ser más un negocio que un divertimento, por mucho que Dodge intente aún divertirse".

La cinta no pasará a la historia del Cine, pero me ha parecido muy buena. George Clooney tiene una mano magistral (es el director y guionista, pese a que no le han dejado acreditarse como tal en la asociación de guionistas americanos, esa que se pone en huelga y hunde la industria) para contar historias. Ya nos quedó claro que este tipo le encanta recordar tiempos pasados (lo digo por "Good Night, and Good Luck" por si alguien no me sigue), pero ahora lo ha dejado completamente claro. Pero no sólo es un recordatorio de los años 20, 30 o 40 americanos, sino que la cinta PARECE HECHA EN ESOS AÑOS. Parece una de esas comedias que tanto nos encantan de Howard Hawks o Preston Sturges, y con un Clooney realmente pletórico como actor dando vida a un personaje que le hubiera quedado de maravilla a Cary Grant. Es más, viendo la tercera película como director del carismático actor no hay un sólo plano en el que no nos venga a la mente el actor de títulos tan inolvidables como "Bringing Up Baby (1938)" o "Only Angels Have Wings (1939)" y algunas otras.

Clooney ha hecho una comedia amable, simpática y muy entretenida, que por supuesto va a contracorriente, totalmente alejada de la moda imperante en el cine actual. Es decir, nada de Cine de consumo, rápido, del que no queda nada en la memoria y del que se basa en 50 ordenadores súperpotentes haciendo gráficos de la ostia. No. Aquí tenemos una historia simple (sencilla y sin ser enrevesada) en la que cómo está contada es lo importante. Y además, realizada como hace mucho tiempo, no sólo evocando una época pasada, sino como si estuviéramos en esa época. Y además, con mensaje y miga, para leer entre líneas, como todas las cintas anteriores del amigo George.

El actor director habla de un tiempo en el que el deporte era mejor por precisamente no haber reglas en él. La aparición de las mismas coincide con la irrupción de la corrupción en un deporte que, como todos, fue convirtiéndose poco a poco más en un negocio que otra cosa. Una ironía que Clooney estampa en nuestras narices, permaneciendo como un discurso de rabiosa actualidad. Por supuesto, la película también posee esa inocencia típica de los films de los años 30 ó 40, una inocencia hoy perdida porque a estas alturas ya nada nos asusta ni sorprende.
La cinta goza de una dirección artística ejemplar que nos traslada a los años 20 con todo lujo de detalles, por la que Clooney se mueve a sus anchas realizando un esmerado trabajo. Si, él mismo ha pensado en un guión en el que se desenvuelve a sus anchas, y que está hecho para su lucimiento. Clooney es un actor que trasmite todo lo que quiere con sus gestos, con su cara, su sonrisa, su barbilla, sus manos, etc. Este tipo de comedia le viene al dedo, y además, sabe hacerlo perfecto. La pena está en su compañera de reparto. Lo siento, la Renée Zellweger no me gusta nada. No creo que esté a la altura de su compañero y la química es nula. Una pena, pues es la mancha más gorda de la cinta (en general el reparto). Además, como decía en mi introducción, su personaje es sólo un catalizador, pero al guión no le interesa mucho más. Clooney se los come a todos. John Krasinski (que hace el niño universitario héroe de guerra) no tiene la malicia que su personaje requiere por momentos. El más destacable de los secundarios, es Jonathan Pryce, que es algo así como el mentor del chaval componiendo uno de esos personajes egoístas a los que sólo les interesa el dinero.

Otra de las cosas que me ha gustado mucho es el ritmo que tiene. La cinta no para y en todo momento está la historia dinámica y sin estancarse. Algo de agradecer en casi 2 horas de metraje. Es decir, tiene el aroma de las comedias del Hollywood clásico, la que se conoce como "screwball comedy" con una buena ambientación. Rodada de una manera muy cuidada, no sólo intentando recrear el ambiente de estas screwball, sino que consigue los mejores momentos de la película gracias a bromas esencialmente visuales, que sobresalen de la saturación de chistes y chascarrillos en la que el espectador está sumido gracias al ocurrente pero sencillo diálogo. Es de destacar en estas bromas visuales, las caras y gestos de Clooney, sobre todo cuando aparecen fotos fijas de acciones de partidos de fútbol. Impagables.

Resumiendo, una buena película, donde el director y actor principal sobresale por encima de todo. Visualmente impecable, y con una realización buena. Demuestra que le encanta lo que hace y como lo hace, que se lo pasa bien, y segúramente le importa un pimiento lo que la crítica y el público pensamos. Eso es de agradecer, porque al menos es una creación propia sin injerencias. Chaupeau !!!
Zemanta Pixie

No hay comentarios: