lunes, agosto 25, 2008

Death Defying Acts

Seguimos para Bingo, en otra mierda de traducción de un título. ¿Qué c*ñ* tiene que "El Último Gran Mago" con el título original "Death Defying Acts"? Pues que alguien explique a los traductores españoles la diferencia por favor.....

...Volviendo al tema central, la película que puede soportar ayer tarde, pues eso, que vaya pedazo de tubarro insoportable que es esta película sobre Harry Houdini. La cinta cuenta un pedazo de historia de la vida de este personaje (que a mi no me interesa mucho, todo sea dicho de paso) y sobre la época de su vida en la cual desafiaba a los espiritistas y demás. En concreto, la cinta "Año 1926. Cuando el famoso mago Harry Houdini (Guy Pearce) llega a Edimburgo en su gira mundial, acompañado de su fiel amigo y representante Sugarman (Timothy Spall) ofrece una gran recompensa a la persona capaz de contactar con su madre recientemente fallecida y que le diga las últimas palabras que dijo esta a su hijo. Mary (Catherine Zeta-Jones), una atractiva médium, junto con su hija (Saoirse Ronan), acepta el desafío atraída por el dinero. Houdini hará todo lo posible por desenmascarar a la misteriosa mujer, pero no podrá evitar sentirse cada vez más atraído por ella."

La cinta podría parecer atractiva, y ciertamente tiene un inicio prometedor, e incluso la primera aparición del mago es emocionante..pero nada de nada en el metraje siguiente. El guión es un verdadero conglomerado de géneros mal mezclados que no llega a nada. Aunque al principio parece que va a ser una película de intriga entretenida, se empantana rápidamente en un terreno a medio camino entre , posíblemente, todos los géneros que podría tocar una película con ese argumento: tiene sus momentos de comedia, de drama, de romance, de thriller, de película de miedo, etc. Pero en ninguno de ellos hace nada, y la mezcla es absolutamente aburrida y demoledora para el pobre espectador, en este caso, un servidor.


Para rematar, no hay nada de misterio en la cinta, no hay nada de intriga, porque tanto el guión como las interpretaciones se encargan de hacernos aborrecer lo que estamos viendo. Sobre todo, porque los protagonistas son lo peor de la cinta (hay dos secundarios que ambos, les das mil vueltas a los "protas", tanto en el propio guión como en las interpretaciones) y se pasan, ambos, toda la película agarrados haciéndose carantoñas en vez de hacer avanzar la narración y la película.


Además, el "MacGuffin" que sirve de excusa para la trama (el espiritismo) deja de ser interesante al segundo siguiente que es planteado. Eso sin contar la finalización del filme, que es desastrosa. Esa composición de escenas, de la protagonista y el mago, es bochornosa y de primero de dirección artística.


En cuanto a las interpretaciones, ya lo he dicho todo. De Guy Pearce, que me parece un buen actor ("L.A. Confidential", "Memento", "The Proposition" por ejemplo) sólo puedo decir que la permanente que le han puesto tan horrorosa está a juego con su papel (en el guión) y la mala interpretación. La Catherine Zeta-Jones no puede hacer mucho más con lo que tiene, sin más. Y lo mejor, es sin duda, dos personajes mal tratados por el guión (son relegados a secundarios, cuando tienen mucho más enjundia que los demás) pero ambos actores sacan "petróleo" de los mismos. Por un lado Timothy Spall (Sugarman) compone un amigo/manager excelente. Este tipo es un buen secundario (lo vimos en 1990 en "White Hunter Black Heart", más tarde en "Secrets & Lies" y recientemente en "Sweeney Todd"). Por otro, la niña, hija de la Jones, que se come con patatas "a su madre", al mago y a todo lo que se ponga por delante. Esta niña (Saoirse Ronan), sino se tuerce (o empieza a enseñar culo y tatas...que todo pasará), será una gran actriz.


En fin, un bodrio de cuidado que no merece la pena ver.

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