miércoles, agosto 13, 2008

WallE

La animación es un género (y no sólo una técnica) que da mucho juego. Son ya innumerables entradas en este blog sobre películas de animación, por lo que queda claro mi inclinación sobre el género. Acabo de volver del Cine de ver y disfrutar la última GENIAL creación de Pixar Animation Studios.

Lo primero es que genial es el corto que acompaña a la película. Ya lo comenté en su día, pero verlo en pantalla grande, hace grande a estos creadores. Es una preciosidad.

Y sobre la película WALL·E (2008), poco se puede decir que no sean maravillas. Es una preciosidad una maravilla visual y de contenido. Eso si, debo decir y empezar por lo único que no me ha gustado (hay que ser igual de justo con todo el mundo) de la cinta. Lo siento, el protagonista está basado/copiado/homenajeado, llámalo usted como quiera de nuestro querido "Number 5". Si si, el protagonista en 1986 de la preciosa y maravillosa "Short Circuit" (dirigida por John Badham). Son muchas cosas las parecidas, no sólo a nivel de diseño del robotito, sino de otras muchas cosas. No he encontrado nexos de unión entre el personal técnico de ambas cintas, por lo que, muy a mi pesar, debo ponerle el "San Benito" de que, eso, al menos, no es original y se trata de un plagio/homenaje, etc. Y me duele, me fastidiaría bastante que el robot llegara a convertirse en un icono popular, plagiando como plagia al ochentero "número 5". Olvidando que también fusila a HAL 9000, pero eso si que me ha parecido un guiño, como los innumerables que hay en la cinta.

Pero olvidante este "pequeño" detalle, la cinta es una maravilla. La animación desaparece y desde el minuto 1 de la cinta te olvidas que "son dibujos animados". Es impresionante la calidad de los reflejos, los movimientos, la suavidad, etc. No se me ocurren, ahora mismo, a escasos minutos de haberla visto, fallos en la animación, la banda sonora, la fotografía, el diseño de los decorados, nada. Es absolutamente perfecto.

Pero "WALL·E" no es sólo una película técnicamente perfecta. Es una cinta cinematográficamente hablando preciosa. Si, es muy simple, es una historia de amor, pero una historia de amor tradicional. No es moderna, pese a que hayan pasado 1500 años en el futuro. No, es secilla, aterradoramente real y preciosa. El argumento es sencillo: "Después de que la Tierra ha sido devastada por la contaminación ambiental, los humanos deciden abandonarla, apiñándose en una nave espacial, y dejar funcionando a robots WALL·E (Waste Allocation Load Lifter Earth-Class) para que la limpien. Cuando hayan terminado, los humanos volverán a la Tierra. Cientos de años después solo queda funcionando un WALL·E, que ha desarrollado una personalidad propia y que junto a una cucaracha, continúa limpiando el planeta (sin éxito claro). Pero todo cambiará con la llegada del robot explorador EVE, del que, como dice la propaganda de la película, WALL-E se enamorará hasta las tuercas"

El personaje de WALL-E, que bajo la piel de acero del robot es más humano que cualquier otro personaje de la película, nos demostrará lo que es el amor. Ese amor de película, si, ese que no creemos que exista, ese amor incondicional que nos hace hacer locuras. Queres tocar a nuestra pareja, queres cuidar de ella, protegerla, amarla y olvidarnos de todo lo que somos por ella. Es así de sencillo, pero así de bonito.

Pero además la cinta tiene otras lecturas. Por un lado es una película PURAMENTE VISUAL. Apenas hay diálogos, teniendo en cuenta que los protagonistas principales son dos robots que no hablan y una cucaracha. Pero no hace falta, todos los personajes que no hablan, se comunican mucho mejor que los que si lo hacen. Su lenguaje es tan complejo como el habla y sirve para transmitir todo lo necesario. Además todo el humor es visual, algo muy difícil, pero perfectamente conseguido.

Por otro lado, el argumento es muy sencillo y nada recargado. Es decir, no hay divagaciones sobre, digamos, la superación personal, el derecho a la diferencia o la importancia de la familia, etc. Se desmarca bastante de esos moldes y de esquemas que ya parecían muy gastados en "Ratatouille" por ejemplo. Es de agradecer que el argumento sea simple y bien llevado. Por otro lado, hay un tema mucho más importante (a mi juicio) que saca a relucir la película. Esa visión aterradora de un mundo futurista acomodado con humanos enganchados en sus sillones y pantallitas.....sin moverse, sin andar, sin mirar, idiotizados. Hemos perdido nuestra capacidad de amar, de distiguir lo que tenemo delante, de ver a otros seres humanos, y en definitiba, como decía más arriba, viene un robot limpiador a enseñarnos lo que es ser un ser humano. Es mucho más humano que esas masas basadas en el carbono. Que cruel ¿no?. Pues yo ese futuro me lo creo, solo hay que entender como se apremia la comodidad en el dia a dia de los avances. Y ojo, no estamos tan lejos de dejar la Tierra como nos la pinta Pixar.

No querría dejar el post sin mencionar que la cinta tiene muchos momentos vibrantes. Los primeros 20 minutos, donde se nos muestra la vida SOLITARIA de WALL-E son inmensos. Dan ganas de correr, salir del Cine y gritar de rabia y odio por esa soledad. Es desolador y aterrador esa imagen de soledad. La llegada de EVE es preciosa, y los momentos más tiernos y con más gracia son cuando WALL-E quiere llamar su atención pero esta bien pasa de él, o bien no puede atender, por esa maldita luz verde. Esos paseos en barca, la puesta de sol, los paraguas, etc. son escenas preciosas, llenas de ternura, risas y una poesía inigualable. Y todas, como decía por ahí, se basan en que el personaje principal, ese robotito, es más humano, que muchos de los espectadores que veían la cinta, que por ejemplo, no sabían guardar silencio en un Cine.

Fascinante

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