martes, septiembre 02, 2008

Star Wars: The Clone Wars

El hecho de que los actores Ewan McGregor, Natalie Portman, Hayden Christensen y Ian McDiarmid, o lo que es lo mismo, Obi-Wan Kenobi, Padmé, Anakin Skywalker y El Canciller Supremo Palpatine no hayan participado poniendo sus voces a esta cinta de animación, ya denota que algo no está bien. George Lucas está estirando demasiado la gallina de los huevos de oro, y aunque aún no se ha roto, la cesta empieza a tener sólo huevos pequeños, y pronto, si esto no da un rumbo nuevo, se perderá.

Star Wars: The Clone Wars es una cinta fallida por muchas cosas, pero sobre todo, porque decepciona mucho más que aporta. Lo siento, siendo un fanático de la saga (si yo contara....) el visionado de ayer no me resultó enteramente placentero. Sobre todo porque la historia que nos cuenta carece del todo de interés, es una historia intrascendente si tomamos como base las seis películas de la saga y que no aporta nada nuevo, y cuando digo nada, es nada. La inclusión de nuevos personajes, "sin ton ni son" es bastante paupérrima, y la relación que se instaura entre Anakin y su nueva padawan (si si, abrir los ojos, Anakin tiene un padawan entre el EPII y el EPIII) es bastante banal, mala y sin sentido.

La historia es algo así: "Tras Star Wars: Episode II - Attack of the Clones y antes de Star Wars: Episode III - Revenge of the Sith se están librando las Guerras Clon. Hay cientos de batallas y luchas, y la película nos muestra una de ellas. El hijo del mítico Jabba The Hutt ha sido secuestrado por los Sith. El Hutt pedirá ayuda a La República y los caballeros Jedi Obi-Wan, Anakin y su padawan irán al rescate". La película está llena de batallas, de hecho es una sucesión de ellas. No hay argumento de por medio, no hay tensión, no hay nada de todo aquello que hemos saboreado en las seis entregas: ¿dónde está la historia, la filosofía, lo interesante? No hay. Lo bueno de las primeras cintas, y de las dos últimas (EPII y EPIII) era ese halo de misterio que les rodeaba, esos procesos iniciáticos tan de corte místico y esotérico, toda esa filosofía e historia que rodeaba a Star Wars. Aquí, lo siento, no lo he sentido. Es un episodio de animación, hecho para los más pequeños sobre todo (es una pena que se piense en el espectador de 5 años y no en el de 31), con la idea de mostrar lo bien que dominamos la técnica de animación (aunque aún está a años luz de Pixar por ejemplo) y todo lo que esto aporta. Y ahí es donde están las virtudes de esta cinta...

...La animación permite contar cosas, o mejor dicho, el modo de contar cosas que las cintas tradicionales (tanto la saga central como las tres primeras más modernas) no pueden. Ahora podemos colocar la cámara en ángulos imposibles, mostras los sables jedi como nunca, cientos de miles de naves, luchas increíbles, etc. Todo precioso, colorista y si, entretenido, pero endiabladamente vacío.

Como decía, el citado padawan de Anakin es una niña, y vaya por Dios, resulta que le cargan a la tal Ahsoka Tano, que así se llama la joven, a Anakin, que a regañadientes tiene que convertirse en su maestro. Nada que ver con el entrenamiento de antaño de Luke Skywalker por el maestro Yoda. Entre ambos personajes (maestro y alumno) y entre ambas recreaciones, hay, por lo menos una galaxia muy lejana. De hecho, si yo fuera maestro jedi y mi padawan no me hiciera ni puto caso y estuviera toda la película intentando demostrar que sabe más que yo con ese aire de repelencia (que hasta tengo que llamarla "chulita" en medio de las batallas), me pasaba al lado oscuro sin pagar un sólo euro por el carné al Conde Dooku. Da bastante penita, o como dicen los yankies, Ahsoka sucks.

En cuanto a otros apartados, ciertamente nefastos algunos. A muchos que vayan al cine, os va a dar verdadero dolor de cabeza la banda sonora. No sólo porque el comienzo se sale, después de más de 30 años de historia, del comienzo tradicional, de la fanfarria tradicional, sino porque en buena parte del metraje hay insertados ciertos momentos de "pop rock" que verdaderamente dañan el alma. Kevin Kiner, autor de esta barbarie (y sin embargo gran banda sonora de "CSI: Miami"), debería ser machacado durante 30 años con todas las bandas sonoras del maestro John Williams. No se le pegaría nada, pero moriría feliz.

Si que es precioso el diseño de planetas, naves, artilugios, androides, batallas, personajes y la recreación de Tattoine en si misma, y demás localizaciones. El planeta natal de Anakin luce fantástico, y hay verdaderas joyas (sólo atribuibles al diseño de la historia de George Lucas y Steven Melching) de encuadres y fotografías. Los efectoros sonoros, a cargo de David Acord (el mismo que el de las películas de siempre) es una garantía de éxito.



En fin, una cinta fracasada que no aporta nada. No digo que no sea un placer verla en el cine, por aquello del sonido cojonudo y la pantalla grande, y en el fondo porque es una cinta de Star Wars. Pero a mi me ha decepcionado sobre manera. Y además, se perfectamente donde están las causas del problema. La idea, el guión, la historia pueden ser perfectos (es obra de George Lucas, Steven Melching y Scott Murphy no puede ser mala) pero después se ha dejado en manos de un equipo que no es digno del tema. Lo siento, sino la dirige Lucas, la monta Roger Barton o Ben Burtt, si falta la mano de Williams o la dirección artística de Ian Gracie es decir, del equipo habitual de Lucas, el resultado no es perfecto, como lo fue en Star Wars: Episode II - Attack of the Clones y Star Wars: Episode III - Revenge of the Sith


Ah, y finalmente decir, que aunque no han prestado su voz, los personajes son fiel reflejo del actor que los encarnó. De hecho, la Natalie Portman/Padmé digital tiene el mismo culito precioso y respingón que en la realidad, y se agradece en algunos momentos :)

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