domingo, octubre 12, 2008

Quemar después de ver

No, no me he vuelto loco, es la sensación después de ver la película. "Burn After Reading" (por una vez he de decirlo: ¡¡ Bien por los traductores destructores de este país, habéis acertado con el título en castellano !! :) ) es una película bien hecha, bien interpretada, y con la que me he reído mucho en algunos momentos, pero es olvidable 100%.

La cinta, sin destripar nada, trata de lo siguiente: "Dos pringados, don nadies Frances McDormand (Linda Litzke) y Brad Pitt (Chad Feldheimer) se han metido a chantajear a un espía de tres al cuarto, es decir a John Malkovich (Osbourne Cox). Por medio están varios líos de faldas entres casi todos los personajes, incluida la mujer de Osbourne, Tilda Swinton (Katie Cox) y un agente del gobierno George Clooney (Harry Pfarrer). Hay enamoramientos, amores imposibles, Washington DC, humor negro, personas muy tontas y todos los ingredientes habituales de la comedia de Joel Coen y Ethan Coen."

La cinta cuenta con unas interpretaciones muy buenas, las de todos. Quizá las mejores sean las de Tilda Swinton y por supuesto la de Brad Pitt. Este último compone, ciertamente, un personaje magnífico. Una interpretación artesanal, es cierto, donde se ve la construcción del personaje paso por paso, como todo en estas películas, pero definitivamente divertido y resultón. Lo de la Swinton ya lo comenté a raiz de mi crítica sobre "Michael Clayton". Esta actriz es buena y está quizá por explotar. Los secundarios están todos muy bien, especialmente John Malkovich (es un poco menospreciarle, decir que hace un secundario, pero no lo digo yo sólo), que compone un personaje brillante y encima no le importa enseñar ese cuerpo desmadejado que Dios le ha dado, demostrando que los hombres no necesitan ser guapos para resultar atractivos.


En cuanto a la indiscutible técnica de los hermanos Coen, no hay que decir nada. Son "preciosistas". Hay un gran esfuerzo intelectual en su guión y un esfuerzo por la dirección precisa y preciosa en cada secuencia y plano. Algunas tomas, y escenas son brillantes, perfectas y maravillosas. Además no sólo ofreciendo información para el guión, sino construyendo momentos plásticos dentro de la misma trama. Un ejemplo son todas las conversaciones entre el "jefe de la CIA" (J.K. Simmons) y su segundo (David Rasche). Es de lo mejorcito. A lo largo de la cinta exponen todo su repertorio de planos sostenidos, escenarios preciosos y planificados, subrayados musicales (a cargo de Carter Burwell) y unos contrapicados marca de la casa.


Además, la habilidad de estos hermanos para construir una comedia de enredo, que resulte bien y que encima entretenga es loable....pero.....creo, que en esta cinta, todo eso que es tan destacable se cae por momentos..porque la historia, lo que se cuenta, lo siento, pero no interesa un rábano. Y además, se hace aburrido, el espectador se distancia y empiezas a olvidar los planos en cuento desaparecen, porque la historia no se sostiene, es ridícula y el espectador no se engancha. Son maestros en el humor subrealista, pero esta vez, no lo han encajado bien, y la cinta se desmorona ella solita.

En fin, que me parece una cinta un poco desastre en el aspecto de contenido. A veces te desconectas porque piensas que no te interesa "una mierda" lo que te están contando, pese a que te parezca un lío y te rías de las absurdas situaciones. Y es una pena, porque creo que es la peor película de estos chicos, incluyendo la también fallida "No Country for Old Men" que ya comenté en su día.

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