viernes, enero 23, 2009

Arte Et Impetus


Así se llama el galgo al que hoy he apostado 2 euros. Bueno, hemos apostado seis compañeros de trabajo (o sea 12 euros en total) a que este galgo (o podenco) ganaba la carrera de las 15:47 en Swindon. Y vaya, hemos perdido.

La cosa ha sido muy curiosa, e ilustra lo que "enganchan" las apuestas deportivas, y los 40 o 50 minutos que hemos pasado de risas, son un claro ejemplo de porqué funcionan estos locales. Se trata de un bar, donde desde hace muchos años a veces vamos a tomar algo al salir del trabajo, que desde siempre ha tenido máquinas tragaperras de esas. Conectadas y demás, que tenían un bote o "jackpot" y que hacían que el local, a parte de ser un bar como todos, se llamara casino. Vamos ahí porque nos conocen, tienen buenos pintxos y nada más. Nunca he visto jugar a nadie de mis compañeros a nada. Desde agosto de 2008 se legalizó en Bilbao (como en Madrid) el tema de los locales de apuestas de portivas, y varias compañías han puesto locales en Bilbao, tanto en bares como en estadios deportivos. Y habíamos visto que en este bar tenían un despliegue de pantallas planas y demás impresionante, pero hasta hoy, no había prestado atención.

Y ha sido cuestión de minutos, el probar como era eso de las apuestas. Primero hemos visto n carreras de galgos y caballos, enterándonos de como iba. Además hay apuestas de fútbol para el fin de semana. Se puede apostar a todo. Desde lo tradicional del resultado, hasta quien marca el primer gol, quien o que equipo saca el primer corner. Como quedarán al descanso, etc. Y la información es mucha, pero sobre todo, cuanto se paga cada apuesta. Por ejemplo, en el partido de este fin de semana, Almería vs Athletic Club de Bilbao, se paga nada menos que 1 a 23 la siguiente apuesta: Al descanso gana el Athletic pero al final del partido gana el Almería.

Pero eso eran apuestas a dos días vista..lo interesante era que puedes apostar por carreras que empiezan en unos minutos y que puedes seguir en directo. La de galgos y caballos. Y así ha sido. En un momento hemos pasado de no saber de galgos a ver si apostábamos un triple (primero, segundo y tercero, de séis perros acertados). Y claro, seis tíos para ponerse de acuerdo donde perdían los 12€...que si este no me gusta, que si este parece un matao, que si este está 1 a 7, que si este está 1 a 4,5, que si los galgos recuperan muy rápido, que si patatín.... Al final, todo a que gana el galgo número 4, Arte e Impetus. Una carrera de 480 metros. Y ha salido mal, le han cerrado, y perdió sus opciones. Luego ha remontado y ha quedado tercero. Pero ni hablar del peluquín de los 54€ que nos darían (se pagaba a 4,50€). La carrera ha sido (en internet está todo, claro):

Lo que decía al principio es que nos hemos reído un montón, pero se ha podido observar, con toda claridad, como iba creciendo la atención, la emoción y las ganas de jugar. Cómo el hecho de apostar cambia la situación (no ha sido lo mismo las n carreras anteriores y LA CARRERA). Y es muy fácil entender porque hay gente que pierde fortunas, se engancha enfermizamente y no se controla. Hay que saber muy bien donde están los límites de las cosas, y saber, que no, que no existe el dinero fácil.
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