martes, enero 06, 2009

Los Viajes de Tuf

George RR Martin at the ComiconImage via Wikipedia
Ya era hora de que volviera a hacer una entrada de literatura. Se que me ha costado desde la última, pero el final de año ha sido muy movido, en todos los aspectos. En 2008, personalmente ha sido un año muy flojo en cuanto a lectura. ¡¡¡ Sólo 14 libros (de literatura no relacionada con mi trabajo, se entiende) !!!. 14 libros. Sinceramente, seguro que estoy por encima de la media nacional, pero humildemente es una cantidad muy pequeña. Debería haber leído el doble, por lo menos.

Bueno, después del "auto-fustigamiento", pasaré a comentar el último que he leído, cuya lectura ha sido un placer increíble. Se trata de "Los Viajes de Tuf" del bueno de George R. R. Martin. Tenía ganas de leer algo de este autor que no fuera de la saga de Canción de Hielo y Fuego, de la que os he hablado por activa y pasiva, desde abril del 2007 cuando os hable de "Canción de Hielo y Fuego" por primera vez. Luego devoré los siguientes, tanto el segundo, como el tercero como el cuarto. Pero claro, una cosa era leerle como autor (muy bueno) de fantasía, y otra es que fuera un gran autor (también) de literatura de ciencia ficción, como decían que es. Y esta era una prueba...y la ha pasado con muy, pero que muy, buena nota.

El libro es una serie de 7 relatos, más un prólogo revelador, en el cual hay un personaje, Haviland Tuf, una poderosa nave, y unos gatos como nexo de unión. Se podría resumir el argumento como: "En un futuro muy, muy lejano, tanto, que la humanidad ha tenido al menos una recaída y un remonte tecnológico, Tuf es un comerciante con poca suerte, que se asocia a un peculiar grupo como piloto y aportando el vehículo que los va a llevar a una sembradora del CIE, una terrible máquina de guerra bacteriológica procedente del anterior renacimiento tecnológico y que se encuentra a muchas leguas de los conocimientos actuales. Allí se entablará una guerra de todos contra todos en la que el vencedor va a ser Tuf; con el botín viajará de acá para allá, solucionando problemas ecológicos y biológicos en diferentes mundos, utilizando a veces soluciones poco ortodoxas pero eficaces. Son siete los relatos que incluye el libro; en el primero se consigue la nave, en el segundo se repara y en los demás se describen las aventuras de nuestro héroe, con recurrentes vueltas al planeta donde reparó la nave para saldar cuentas".

Lo primero, es que la novela, como las grandes novelas de ciencia ficción tiene un personaje PERFECTAMENTE CONSTRUIDO. No es de extrañar que Martin sepa construir personajes, pero este es un personaje muy alejado de los arquetipos de "Canción" y por eso el reto era duro. Y a mi me encantan los personajes centrales bien hechos. Haviland Tuf es un curioso: un mercader obeso, calvo y de piel blanca, vegetariano, bebedor y amante de los gatos. Pero por encima de eso, Tuf es un personaje atípico dentro de los personajes atípicos que la ciencia-ficción reune. Es metódico, científico, desapasionado y terriblemente lógico....me atrevo a decir, que en cierta medida, me identifico con él, con estas cualidades.

Además, el otro gran punto, es que a pesar de ser 7 relatos, que por si mismos son muy buenos, el conjunto tiene una homogeneidad increíble. No sólo el nexo de unión está muy claro, sino que además, la historia recurrente del planeta que Tuf visita hasta por tres veces, es sin duda, reveladora, y tiene toda la miga que Martin nos quiere transmitir.

Los relatos, además, podrían verse como un discurso ecologista, pero nada más lejos de la realidad. Lo que Martin nos cuenta, a través de los 7 relatos, y sobre todo en los 3 relatos recurrentes, es sobre la divinidad, sobre el poder, sobre la lógica frente a las emociones, sobre el futuro, sobre la supervivencia, sobre la libertad y sobre el control de las masas. Tuf es un personaje que no se deja influenciar por las pasiones, o al menos, sólo se deja influenciar por una pasión, los gatos. Tanto es su amor por los felinos que, mientras se lucha a muerte a su alrededor, él se dedica a clonar a un pobre minino, víctima inocente de la batalla. Al no dejarse influenciar por las pasiones, es capaz de encontrar la solución más lógica a un problema muy profundo. Aunque esta solución sea la más difícil, dura, e incluso mortal, de aplicar. Martin nos narra en tono muy contenido las soluciones a ciertos problemas graves, entre los que destaca la superpoblación o el contacto con seres extraterrestres, tan diferentes a nosotros, que el único medio de comunicación es la telepatía. También destaca, sobre todo al final, que Tuf se está tomando las atribuciones de un Dios, en el sentido de que hay ciertas responsabilidades que debe asumir, aunque no sean bien comprendidas por el resto de la humanidad. Y que el peso de estas responsabilidades es muy duro, tanto o más como las decisiones que se han de tomar.

Y esto es una de las cosas que más me ha aportado la obra. He visto que Martin es capaz de hacer temas serios. Si, "Canción" es una gran obra épica de fantasía, pero el contenido moral, filosófico y demás es "light". Aquí, en una obra más pequeña, hecha de relatos, el contenido, el poso, es mil veces más importante, notable, y mejor llevado. Bien por Martin, y por ende, por la cultura.

En fin, se trata de una obra inteligente, entretenida y amena.
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