viernes, mayo 22, 2009

EXistenZ


En estos tiempos en los que bastan dos películas para que se hable del "universo personal" de un director. En los que se construyen "estilos propios" cinematográficos basados precisamente en la falta de estilo o en copiar descaradamente a otros. En los que cualquiera, presuntamente "original", descubre la pólvora cada diez minutos y cualquier pedante es un "artista", reconforta recordar como un cineasta está por encima de todo eso. Os voy a hablar de una de sus obras menores, pero que, injustamente, pasó por nuestras carteleras sin el reconocimiento merecido, eclipsado seguramente por un estreno más circense.

Y es que este canadiense, David Cronenberg, que oculta una de las mentes más perversas del séptimo arte bajo su pinta de atildado y respetable cirujano, es uno de los (no precisamente numerosos por desgracia) directores actuales que puede presumir de estilo propio, de universo personal y de originalidad sin que todos esos términos le vengan grandes. Cronenberg es un "artista"; un hombre que (como quedo demostrado en la escandalosa "Crash") no tiene pelos en la lengua ni reparo alguno en contravenir normas presuntamente sagradas a la hora de expresarse como tal.

Ahora bien: Eso no implica que Cronenberg se refugie en el arte para construirse su personal torre de marfil. Por eso su cine no requiere del espectador un máster en Teología o Metafísica; por eso no hace falta pertenecer a una etnia determinada para "entenderlo"; por eso no le hace ascos al remake hollywoodiense ("The Fly") o al proyecto ajeno ("M. Butterfly") sin que se le caigan los anillos de "artista" por ello; por eso no necesita de tres horas de metraje para desarrollar su complejo "mundo personal" ("eXistenZ" dura unos escuetos 95 minutos); y por eso tiene los santos cojones de situar dicho universo propio no ya en el cine de genero, sino para mas inri en los dos géneros mas despreciados, infravalorados y ninguneados de la historia (y sino que se lo digan a Spielberg, que realiza una obra maestra y SOLO por ser CIENCIA FICCIÓN ya parte con desventaja): La Ciencia Ficción y el terror...Sin dejar por ello de ser un "artista".

"eXistenZ" fue un paso mas en una trayectoria modélica que sobrepasa la docena de largometrajes (el último que he visto la muy buena "A History of Violence", pero luego está "Eastern Promises") y constituye uno de los corpus fílmicos más viscerales (en el sentido literal de la palabra) que pueda uno encontrar en el cine. Como suele decirse, con Cronenberg no valen las medias tintas: Se le ama o se le odia, fascina o repugna, agrada o irrita...Eso cuando no lo hace todo a la vez. Su cine no es un cine "fácil", pero no en el sentido "europeo" del termino: Aunque es complejo y rico en matices, no requiere en el espectador una "sólida formación intelectual", indispensable para "estar a la altura de las circunstancias", sino algo mas difícil de encontrar incluso en el publico que ostenta dicha categoría: Una mentalidad abierta, querer pensar, querer ir más allá de la película, y eso, no abunda (por suerte o por desgracia, cada uno que se lo pregunte así mismo)

Si la obra de Cronenberg disgusta a muchos espectadores no es porque estos sean incapaces de apreciar la profundidad de un plano fijo de 30 minutos que muestra como pasan las nubes por el cielo, sino porque lo que ven en la pantalla choca de lleno con sus creencias, su sensibilidad o su concepto de la realidad. De ahí que no falte quien considera el cine del canadiense como "degenerado", "repulsivo", "vomitivo", "enfermizo", "desquiciado", y otras lindezas por el estilo. Vamos, que mas que paciencia de santo (como en otros artistas), lo que el cine de Cronenberg requiere son estómagos fuertes.

En ese aspecto, "eXistenZ" resultaba algo mas asequible que otros títulos suyos, aun permaneciendo fiel a las grandes obsesiones del cineasta: La carne y su degradación (infecciones, cicatrices, heridas, pústulas), la identificación entre deformación mental y física, la fusión entre materia orgánica e inorgánica (lo que el llama "Nueva Carne") y la vulneración de la delgada frontera entre realidad y ficción, cordura y locura, sueño y pesadilla. Unas señas de identidad reforzadas por un equipo técnico sólido como una roca, habitual en los films de Cronenberg: El montador Ron Sanders, la diseñadora de producción Carol Spiers, el músico Howard Shore, su hermana Denise como encargada de vestuario, y el director de fotografiá Peter Suschitzky, algunos de los cuales llevan mas de 20 años con el realizador. Y como guionista y director, el propio Cronenberg, por supuesto.

Todos ellos vuelven a dar muestras de su talento en esta historia ambientada en un futuro (siniestramente cercano) en el que los videojuegos se han convertido en una industria todopoderosa que crea verdadera adicción entre los seres humanos (no muy lejos de la actual realidad), hasta el punto de que estos implantan voluntariamente unos "enchufes" (o algo así creo recordar) en su propio sistema nervioso con los que poder "conectarse" a ellos. Sin embargo, el deseo masivo de la gente por huir de la realidad mediante estos mundos virtuales encuentra una dura oposición en los llamados "realistas", grupo terrorista empeñado en aniquilar a los fabricantes de sueños (es decir, los diseñadores de juegos) y en particular a la mas famosa entre todos ellos: Allegra Green (guapísima Jennifer Jason Leigh). La presentación del nuevo juego creado por Allegra, "eXistenZ", será el comienzo de una esquizofrenia aventura en la que la joven y un pobre ingenuo convertido por azar en su guardaespaldas (increíble Jude Law) navegaran entre dos aguas, entre dos mundos (la realidad y la ficción) sin tener a menudo muy claro de cual es aquel en el que se encuentran, al igual que el espectador, que tampoco sabe, a ciencia cierta, donde está el límite.

Pero que nadie se llame a engaño: "eXistenZ" no es "Matrix". Aquí no hay guardapolvos de diseño ni gafitas RayBan (gracias a Dios por otro lado, es Cronenberg y con eso basta); no hay acrobacias circenses ni pirotecnia digital; no hay pose ni profecías de saldo; no hay buenos angelicales salvadores del mundo ni malos malísimos que pretenden esclavizarlo. El cine de Cronenberg es un cine de ideas, no de meros efectos, a pesar de contar con no pocas imágenes impactantes. Al igual que en "La Mosca", Cronenberg elige una idea vieja (la implantación de una falsa realidad en la mente humana), empleada por muchos otros (el mismo Verhoeven en la esplendida [y a la que tengo un cariño especial] "Desafió Total"), y la lleva a su terreno dándole una forma completamente nueva gracias a detalles completamente originales (si una viscosa pistola orgánica que dispara dientes humanos - diseñada por el propio Cronenberg - no es original, que venga Dios y lo vea), y proporcionando giros a la trama que, lejos de ser gratuitos y ridículos (¿vuelvo a poner referencias a la otra cinta?) no hacen sino constituir una lógica consecuencia de su tema central: La dificultad para establecer diferencias entre lo real y lo ficticio una vez que has cruzado varias veces esa barrera, hasta el punto de no saber a ciencia cierta si lo que crees estar viviendo es cierto o no.

Y es que a Cronenberg no le importa tanto la peripecia de sus personajes como la exposición de sus obsesiones personales: La clave del mundo que retrata "eXistenZ" esta en la necesidad que todos tenemos de sobrepasar el rutinario estado de la realidad para evadirnos, para darle a nuestra eXistenZia esos alicientes que no tiene normalmente. Puedes utilizar la literatura, el cine, los videojuegos o las drogas, pero la intención final es la misma: Escapar de la prisión que conocemos como "realidad".

Ahora bien: Después de haber conocido otros mundos, otras sensaciones, otras experiencias (aunque sean imaginarias) mas placenteras...¿No puede uno resistirse a volver a la bucólica existencia cotidiana? ¿No puede sentir la necesidad de incrementar cada vez mas y mas esa porción de fantasía hasta convertirla en parte esencial de nuestras vidas, en parte incluso de nuestro propio cuerpo? Ese es el mundo que Cronenberg nos presenta, en el cual la genial Allegra Green ha alcanzado las máximas cotas de lucidez (paradójicamente, mediante el uso de un sueño virtual) construyendo el juego definitivo: El juego de la "existencia". El juego al que, como dice Allegra, "todos jugamos", y que tiene como objeto saber "porque has de jugar", o lo que es lo mismo, cual es el sentido de esta vida/juego a la que a menudo no encontramos sentido pero que a pesar de todo seguimos viviendo/jugando.

Sin duda alguna es esta una película que invita a una reflexión mucho mas profunda que la suscitada por las sentencias de vulgar episodio de "Kung Fu" que muestran otras; una cinta que se permite el lujo de usar como meros apuntes ideas que a otros les bastarían para hacer una obra completa (como ese juego llamado "Obra Divina" en el que el jugador se convierte en Dios , "mecánico del universo", ácida invención muy propia de un ateo radical como Cronenberg ¿a quién me recuerda?) y que además tiene un tono perverso (tan habitual en el cineasta) que hace que, el friki canadiense nos muestre (en una película presuntamente no erótica) vainas génicas con abultados pezones que se ondulan voluptuosamente al ser acariciados estos, lenguas que penetran por aberturas traseras, conexiones de fálicas formas que penetran en ellas y dedos mojados en saliva que lubrifican orificios corporales...Todo un festival erótico en las mismas narices de los censores que, a buen seguro, como nadie se desnuda, no verán nada sospechoso en el film.

Es cierto que "eXistenZ" no muestra al mejor Cronenberg (el de "Spider", por supuesto, o el de "Videodrome" después), y que, ni siquiera nos ofrece al Cronenberg mas arriesgado (el de "Crash" o la suicida "Naked Lunch"); pero sin duda alguna es una nueva oportunidad de penetrar en el universo de uno de los creadores mas fascinantes (o repulsivos, según las opiniones) que existen en el cine contemporáneo, pero que tiene suficientes elementos para resultar un plato aborrecible para el público que acude a una sala de cine para "pasar un buen rato".

En fins, una nueva Feria de Monstruos que este genio canadiense nos ofrece, un fascinante retrato de las obsesiones, perversiones, fantasías, temores y adicciones mas profundas del ser humano.... Pero sean cautos, porque (el que avisa no es Figo) es posible que en algún momento determinado la pantalla se convierta en espejo, el retrato en nuestro retrato... y quizá no les guste lo que vean. .......... O quizá les guste demasiado, lo cual no será menos preocupante...
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2 comentarios:

elessargng dijo...

Gracias por la dedicatoria :)

Ya intercambiaremos impresiones cuando la vea, de momento tiene una buena carta de presentación (a pesar da las constantes referencias negativas hacia "Matrix", que siempre estará en mi corazoncito por muy vacía y kungfuesca que pueda parecer...) Lo que no sé si me molará tanto el tema puss y conexiones fálicas por agujeros corporales, pero en peores plazas...

Salu2!

Anónimo dijo...

Matrix sucks !!!