domingo, mayo 03, 2009

Keinohrhasen

Así se titula la MIERDA de película que he visto este sábado. En castellano es "Un Conejo sin Orejas", que evoca a una cinta de fantasía...pero que en realidad esconde una comedia romántica zafia, sosa, manida, previsible, y muy mal interpretada.

La cinta es alemana. No es un comentario despectivo. Es un hecho. Seguro que hay muchas cintas de cine alemán que son buenas (por ejemplo ya comenté "La Ola"), como en todas las partes que se hace cine. Esta no lo es. Esta nos ha llegado a las pantallas del resto de Europa porque en su país ha tenido mucho éxito. Ha ganado festivales (Bambi Awards, Bavarian Film Awards, Bogey Awards, Germany, Ernst Lubitsch Award, German Comedy Awards, y muchos más), ha arrasado en Alemania...pero no lo entiendo. Bueno si, supongo que si un día, aquí arraso la mierda de Torrente, en cualquier sitio puede arrasar cualquier cosa.

El argumento es más o menos el siguiente: "Ludo Dekker (Til Schweiger, que es el director, guionista y protagonista de esta "cosa") es un conocido periodista del corazón que consigue siempre las mejores exclusivas.Tras montar un escándalo en la boda de un deportista famoso se ve obligado a hacer 300 horas de trabajos sociales en una guardería para conmutar su pena de prisión. La sorpresa llega cuando la profesora, Anna (Nora Tschirner) es una antigua compañera del colegio a la que Ludo hacía la vida imposible. A partir de ahí, se jugará con el odio y el amor entre los protagonistas, así como, con los líos de faldas en los que siempre anda metido Ludo."

El primer problema ha sido el doblaje. Lo siento, pero el alemán es un idioma con unas palabras, por lo general muy largas. Y al doblarlo al castellano, los actores parecen imbéciles totales. La voz en castellano acaba y el actor sigue moviendo los labios. El segundo problema del doblaje ha sido Philip J. Fry. Si, si, el personaje de "Futurama". Es que el actor de doblaje que dobla a este "dibujo" es el mismo que dobla al protagonista. Y claro, uno de los problemas de que en este país tengamos doblaje es ese. Yo estaba viendo todo el rato a Fry, al mítico Fry, y claro, uno no se puede creer lo que intenta contar el alemán guapo de la pantalla que encima parece imbécil porque mueve los labios cuando ha terminado de hablar. PATÉTICO.

El siguiente problema es la historia. Es previsible, estereotipada, maniqueísta, zafia y absurda en el 99,9% de lo que cuenta. Las situaciones de comedia que los guionistas plantean las hemos visto mil o dos mil veces, pero es que además, no tienen gracia. Sobre todo, porque el recurso de meter niños de por medio está muy mal resuelto, a la par, que no funciona. Hace muchos años se hizo "Poli de Guardería" que más o menos es la original sobre la que se han basado. Entonces era Arnold Schwarzenegger haciendo de poli metido a cuidador de niños y Penelope Ann Miller la que recibía todo su amor. Y en el 90 funcionó. Ahora la copia alemana con un periodista en lugar de un poli es una mierda. Puesto que no hay gancho, no hay atractivo, y el guión apesta, ya que el film acumula todos los tópicos de la mala comedia romántica, y encima los adereza con unos gags que dan vergüenza ajena.

Luego vamos a las interpretaciones. Primero, los momentos con niños de por medio son BOCHORNOSOS. Los niños alemanes interpretan con el culo, como los niños del resto del mundo. Un niño debe hacer de niño, no de niño inteligente, de niño repepi, de niño sagaz, de niño mordaz, y tratar que sea la estrella de la escena. Así nos va. Luego viene el director/guionista/actor y guapo oficial de Alemania Til Schweiger. Mal, penoso. No hay un sólo plano donde cambie la expresión. Son 116 minutos (casi sale en el 100% del metraje) donde pone SIEMPRE la misma cara. Os juro que durante un rato pensé que era de cera, que tío. No transmitiría un sólo sentimiento ni cagando.

Nora Tschirner que hace de la típica mujer insegura, cargada de traumas desde su infancia, que se topa con el amor del colegio, que ahora es un hombre promiscuo y del que se enamora, como siempre lo había estado. Camino del amor, ella aprenderá a quererse un poquito y ha pasar de patito feo a guapa joven. Pues bien, yo acabo de escribir mucho más sobre el personaje que lo que la actriz era capaz de imaginar. CERO. NADA. Una fregona maquillada transmitiría más que lo que hace la Nora esta. Mira que tiene escenas donde se podría comer con patatas al soso de su compañero de reparto, pero no. Se queda en poner cara de mojigata, llorar (eso parece que lo hace de maravilla) y enseñar un poco las tetitas. No hace más.
El único actor que hay en el reparto es Jürgen Vogel, que precisamente hace un "cameo" como estrella del cine Alemán. Y vaya, sus cinco minutos totales valen más que toda la cinta. Sobre todo el inicio. Si lo hubiera hecho Bruce Willis estaríamos diciendo que es la interpretación de su vida, como se ríe de si mismo, que bien está que alguien como él haga algo así y demás. Pues el actor alemán demuestra que es eso, un actor como la copa de un pino. Y claro, entre tanto aficionado, se nota demasiado.

En fin, se me ocurren muchas más penalidades que he sufrido con esta cinta. Desde una selección de música pop de actualidad que no pegaba nada con las escenas donde iban insertadas. Es decir, la química entre la música y las imágenes era tan nula como entre los protagonistas. Igual está hecho a propósito. Por favor, no os acerquéis a esta cinta tan penosa. Que no siga cosechando dinero y espectadores..que igual hacen una versión estadounidense..o peor..igual Til Schweiger hace más películas o la segunda parte... ¡¡¡HORROR!!!!

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