lunes, mayo 18, 2009

La Muerte de la Luz


Este es el título del último libro que me he leído. En realidad es "Dying of the Light" una novela de ciencia ficción, escrita por George R. R. Martin en el año 1977. Es la primera novela del gran escritor George R. R. Martin, autor de la gran "Canción de Hielo y Fuego", y de, por ejemplo, otra novela que me encantó "Los Viajes de Tuf" que ya os comenté por aquí.

La novela la he leído por recomendación de un compañero de trabajo. No tengo muy claros los gustos y crítica de dicho compañero, y de hecho, esta novela me la puso como "muy por las nubes" de buena. Y no me ha parecido para tanto (es buena, muy buena, pero no genial), sobre todo, porque se ve que el autor, que es muy bueno, pero que aún no ha desarrollado sus dotes para acabar enganchando al lector, como en novelas posteriores será capaz de hacerlo hasta cotas increíbles.

El argumento de "La Muerte de la Luz", según la Wikipedia es: "Worlon es un planeta en órbita errante que en un tiempo albergó una gran feria de culturas. Ahora se lo vé sumergido en un estado de abandono del que nadie se preocupa pues está cerca de su inevitable muerte, alejándose cada año un poco más de la estrella que le dio vida. Un hombre llamado Dirk T'Larien acude a Worlon para cumplir con una vieja promesa de amor a Gwen Delvano. Es aquí donde empieza todo, ya que los pocos habitantes que quedan en el planeta provienen de distintas culturas que acabarán chocando recíprocamente, entre las cuales la "Kavalar" es la predominante".

La novela es ciertamente densa. El planteamiento es sencillo, quizá incluso muy sencillo, pero el autor se afana por añadir mucho material, sobre todo en lo referente a las descripciones de las culturas enfrentadas (al menos tres: humana, kavaliana y la Kimdissi) y a la psicología de los protagonistas. Ambas partes, o mejor dicho, ambos relatos SON EXCEPCIONALES. Por un lado, la exploración psicológica de los personajes es brillante, y todos actúan respondiendo a su propio bagaje interior y a las intenciones que los movilizan. Por otro, el tema de las civilizaciones (que Martin sabe explotar como nadie) es magistral. Martin analiza el relativismo cultural, es decir, ver desde un punto de vista crítico hechos culturales diferentes. En la obra se descubre una desmitificación de las tradiciones y las costumbres perpetuadas sin sentido (como la religión o el honor). El conflicto se plantea desde dentro de la civilización, a través de personajes que conviven con esas realidades, con lo que se busca eludir ese relativismo cultural para hacer de la condena algo objetivo.

Además, profundizando en esto, posee el valor añadido de tratar los conflictos culturales de forma espléndida y crítica: Bajo el punto de vista de las culturas enfrentadas y bajo la afirmación (que particularmente respaldo) que la ignorancia es el principal problema para entender y tolerar costumbres y tradiciones ajenas a la nuestra.

La novela, siendo de ciencia ficción, y con la imaginación de su autor de por medio, no podía faltar una descripción de escenarios cargada de imágenes poéticas, que crean un ambiente de extrañamiento perfecto. El planeta es descrito a la perfección, con varios mundos (y culturas) reflejadas. Además de artefactos, armas, trajes y demás. De nuevo, Martin es único a la hora de crear escenarios.

Pero no sólo de ciencia ficción vive "La Muerte de la Luz". Esta novela es una novela romántica, con un trio (o cuarteto, o quinteto en algunos momentos) amoroso de por medio. Los lazos amorosos, de compromiso, de honor, son muy importantes, y Martin se afana por contarnos las diferentes maneras de amar de cada personaje. O más bien, de sentir los sentimientos de amor.
Entonces, ¿qué ha fallado para que yo diga que no es genial? Pues la verdad, que lo que falla es el conjunto global. Todo lo que he dicho que Martin hace en la novela: política, relaciones entre culturas, romántico, ciencia ficción es GENIAL por separado. Pero en su conjunto, me ha parecido que la obra adolece de coherencia, o más bien, de sentido de conjunto. Hasta la mitad de la novela le falta ritmo. Hay mucha descripción, mucho conflicto, pero la ausencia de acción, y de motivación de los personajes centrales mata esa primera mitad. Cuando en la segunda todo eso aparece, el contenido de cada una de las partes descritas antes se diluye y no parece ENCAJAR. Ese es el problema, que las piezas por separado no encajan muy bien. Además, el final, que si bien es onírico y precioso, cuesta entenderlo, y parece no ancajar con las motivaciones del personaje principal.

En fin, es una novela muy buena. Es ciencia ficción dura, densa y con una componente romántica importante. Pero en mi opinión le falta "redondez", le falta pulido en el resultado de conjunto. Creo que Martin lo lograría después, no sólo por Canción de Hielo y Fuego, sino, por los relatos, mucho más geniales y redondos, de "Los Viajes de Tuf".
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2 comentarios:

elessargng dijo...

Coincido con todo lo que dices del libro, el principio muy espeso, el final con un buen ritmo pero no acaba de encajar del todo, y un final completamente inesperado y melodramático...
Pero me parece que de lo del principio lento ya te lo advertí :P y si te lo puse por las nubes, no era esa mi intención: De todas formas me parece un buen libro y muy recomendable para los amantes del autor. Además, una de las claves del libro es "la muerte de Meñique", ahí está esa predicción...

Alderaan dijo...

...estás obsesionado con "meñique". Y ver en el Kimdissi al pérfido manipulador de "Canción.." me parece un poco rebuscado.

.....y no creo que el final de ambos vaya a ser parecido....