martes, junio 30, 2009

Space Cowboys


Tenía un grato recuerdo de esta película, cuando fui a verla en el 2000. Pero "Space Cowboys" merecía una revisión. No sólo porque es una cinta entrañable (por el aspecto cómico de la misma), no sólo por el excelente reparto de la misma, ni siquiera porque el director sea uno de mis favoritos, sino porque tenía en la retina una de las escenas más bellas rodadas por Clint Eastwood. Efectivamente, la escena final de "Space Cowboys", el plano lunar con la canción "Drive me to the moon..." es, para mi, un icono cinematográfico impagable.

El argumento de la película es sencillo, pero resultón: "Cuatro veteranos pilotos del ejército del aire de los EE.UU. verán cumplidos sus deseos de convertirse en astronautas y viajar al espacio con cuarenta años de retraso, al tener que reparar un gran satélite de comunicaciones ruso cuya órbita ha degenerado y corre peligro de caer a la Tierra, y cuyos sistemas fueron diseñados por uno de ellos, Frank Corvin (Clint Eastwood), capitán de la misión. El resto de los antiguos amigos son Jerry O'Neill (Donald Sutherland), Tank Sullivan (James Garner) y Hawk Hawkins (Tommy Lee Jones). Tras un severo, y en ocasiones hilarante, entrenamiento, los problemas serán mayores de lo esperado allá arriba".

La cinta, dirigida magistralmente por Eastwood, se mueve, como le gusta el vetusto director, por dos ámbitos muy diferenciados. La parte cómica de la misma, esa que reza el título de la cinta, donde cuatro vaqueros muy, pero que muy mayores, se enfrentan al reto de subirse a una nave espacial. Y la parte emotiva y de acción, esa que hila la historia donde los protagonistas tienen que enfrentarse a los problemas que se encuetran una vez en el espacio.

La cinta, que tiene un tratamiento de la imagen impecable por parte de Jack N. Green, empieza 40 años antes. Nos muestra a los 4 personajes, jóvenes ellos (es de agradecer el detalle de los parecidos físicos de los jóvenes con los adultos, así como los detalles como el lunar del jóven Eastwood, y las voces que sean las de los veteranos) que forman el equipo Dédalus. Sueñan con volar al espacio, están comenzando la carrera espacial de los Estados Unidos, y de reperte, su jefe (Bob Gerson, interpretado de mayor por el bueno de James Cromwell) les sustituye por una mona de gran sonrisa. Escena cómica que arranca sonrisas, pero que deja claro el aspecto cómico y a la vez duro, de la cinta.

A partir de aquí, se nos presentan a los personajes "viejos". En tono autoparódico PERSONAL y PROFESIONAL, como ya hiciera en "Sin Perdón", donde las interpretaciones de cada uno de los personajes son MAGISTRALES. No sólo mostrando los "achaques" de la edad, sino esa manera de interpretarse a si mismos, con descaro y naturalidad. Esta parte, no sólo encaminada a arrancar más sonrisas, sino a introducirnos en los campos que desarrollara el argumentario: la sabiduría de la experiencia vital, a los deseos y a la ilusión y a la fuerza del compañerismo y camaradería.

Porque esto, sin duda alguna, es lo más importante de la película. Como Eastwood desarrollar, como le gusta a él, sus ideas, entre lo cómico y la acción (que la hay), entre la parodia y la crítica a la sociedad que pretende retirar a los mayores por jóvenes inexpertos con 2 masters, que aún no saben como hacer las cosas. Si. En la cinta hay muchas perlas disfrazadas de "puyas" cómicas (las bebidas reconstituyentes y los potitos que se pasan unos y otros), de frases ingeniosas. Eso, es una GRAN VIRTUD de la cinta. Y parece que pasa desapercibido, pero no.

Quizá, la parte más pobre de la cinta sea la propia misión espacial y los tecnicismos que la rodean. Una misión derivada de la pretérita guerra fría que parece un recurso fácil para el desarrollo de una película y las ideas de su director, que lleva una autoría tan prestigiosa en la responsabilidad direccional como la de Clint Eastwood.

También, igual que he recordado la buena labor de la imagen por parte del director de fotografía, no sería justo dejar de citar el gran montaje de Joel Cox y la música original de Lennie Niehaus. Además de las interpretaciones adicionales del citado Cromwell, de un secundario de lujo como William Devane y de una jóven (cinematográficamente hablando) Marcia Gay Harden que aquí no tiene mucho papel, pero que más tarde "estallaría" en "Pollock" y "Mystic River" (de nuevo a las órdenes de Eastwood).

A parte de todo esto, la escena final. Grandiosa. Ese "travelling" por la luna, revelándonos lo que todos desean (personajes y espectadores) con un magistral uso de la música y el enfoque final. Una genialidad preciosa.


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