miércoles, julio 15, 2009

Ghost Town


Alguien debería coger un arma y ajusticiar a los traductores de este país. Otra más. El título original de esta película es "Ghost Town", algo así como "Ciudad de Fantasmas" o más estrictamente, "Ciudad Fantasma". Bueno, pues en nuestro país, los amentes del ultraje la disfrutarán como "Me ha caído un muerto". De juzgado de guardia.

Pero además, no sólo es por el hecho de destrozar el título, sino por la manía de confundir al público. El título traducido induce a una película mala, a una comedia de esas alocadas, de risa fácil y de guión manido y aburrido. Pues no. La cinta es una comedia bien rodada, con un guión elaborado, minucioso con algunas escenas, y en general, buena, por encima de las comedias habituales.

Y era de esperar. David Koepp, el director, no es un buen director. Es normalito. Pero es un GRAN GUINOISTA. Se nota. Es habitual colaborador de Spielberg. "War of the Worlds" es una muy buena colaboración. Pero en el haber de Koepp hay muchos más: "Panic Room", "Snake Eyes", "Mission: Impossible", "Carlito's Way" y muchos más. Es decir, sabe lo que es hacer interesante una historia, y transmitir con los personajes y los diálogos.

Bertram Pincus (Ricky Gervais) es un dentista bastante maleducado, que no le gusta estar con los demás, y más bien insociable. Después de pasar por una operación, donde está 7 minutos muerto, adquiere el don de ver a los muertos que están en el limbo, es decir, que tienen algo pendiente que deben subsanar antes de descansar en paz. Uno de ellos es Frank (Greg Kinnear), cuya viuda Gwen (Téa Leoni) resulta ser vecina del dentista antipático. Frank le pedirá ayuda a Pincus para con su mujer.

Pese a que la idea no es muy original, lo cierto es que la película se centra en definir al menos 3 buenos personajes centrales. Y a ello ayudan las tres interpretaciones. Le cinta entretiene a base de "gags" inteligentes, conversaciones surrealistas muy bien "traídas" y escenas emotivas. De hecho, la cinta incluso emociona (un poco), sin caer en el pastelón. Son especialmente bonitas las escenas en las cuales los muertos resuelven sus cosas pendientes. De hecho, esas pequeñas historias, muy bien definidas con una simple escena o encuadre, son lo más emotivo.

Como decía, las interpretaciones son excelentes. Ricky Gervais hace de su personaje un mundo, dándole al espectador momentos impagables. Greg Kinnear de secundario le da la réplica, sin pasarse ni hacer histriónico su personaje.

Y mi debilidad, Téa Leoni. Desde que la vi en "Bad Boys" me enamoré de ella. Es sencilla, sin ser despampanante, me parece súper atractiva y con un nosequéquequeseyo. Además, es muy buena actriz. Aquí está muy sentida, contenida, pero que en las escenas en las que ríe, de verdad, transmite mucho. Y se come, en esas escenas, a los demás.

La cinta tiene algún que otro pero. Quizá, el devenir de la relación principal es un poco rápido, así como alguna que otra escena que no encaja (repetir maneras de morir, por ejemplo).

Pero en general me ha parecido una buena cinta. Agradable, inteligente, con momentos ácidos y buenos diálogos sin caer en los tópicos. Yo creo que merece la pena.
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