lunes, octubre 26, 2009

Timisoara

La semana pasada estuve en Rumanía por trabajo. La verdad es que ha sido una semana dura, ya que empezamos con un viaje maldito, y hemos acabado con una vuelta que también se ha hecho larga y pesada. Todo comenzó con un viaje de ida. La idea era sencilla, Bilbao a Munich, y desde ahí a Timisoara, mi destino final. Pero la compañía falló, y llegué con una hora de retraso a Munich en el primer "salto", lo que hizo que perdiera el enlace a Timisoara. Por lo tanto, les tocó reubicarme para llegar a mi destino, y ahí empezaron mis males.

Yo volaba con Lufthansa, pero la re-ubicación me mandó a TAROM, líneas aéreas de Rumanía (con un coste para ellos de 361€, que me dieron el nuevo billete y lo pude comprobar). Y el viaje cambiaba significativamente de ruta y hora de llegada. Con los alemanes tendría que haber llegado a las 17 (hora local de Rumanía, que tienen 1 hora más que aquí). Con la nueva ruta Munich --> Bucarest --> Timisoara, llegaba a las 23 horas. Malo. Y peor, al comparar ambas compañías, y sobre todo, porque el vuelo Bucarest --> Timisoara es "interno", en plan, autobús español de la España profunda de hace 50 años. Si como suena. En el último vuelo me encontré mucha gente volando con cajas de cartón atadas con cuerdas, jaulas con animales (gallinas, gatos, perros, etc), la gente en el avión sacando su comida de "tappers", bocadillos, untando, etc. Vamos, INCREÍBLE.

En fin. A todo esto mi mayor preocupación era mi maleta. Me despedí de ella en Bilbao, y no sabía si me habría acompañado hasta Bucarest, con el cambio de compañía (yo tuve que salir y volver a entrar al aeropuerto para hacer el "check-in" con TAROM), con el desastre de Bucarest, en fin.

Al final llegué, y conseguí mi maleta. Ya estaba en Timisoara.

Por lo demás, como decía, la semana era dura. Teníamos un comité de un proyecto con la Comisión Europea un tanto difícil. Además varios eventos con la prensa, es decir, una rueda de prensa para los periódicos locales de Timisoara. Pero bueno, creo que ha ido bien.

Timisoara es una ciudad mucho más europea que Bucarest, como ya os conté. O mejor dicho, es menos de Europa del Este, aunque aún sigue teniendo edificios "moles" rectangulares, duras y sin concesiones. Aunque por otro lado, tiene más zonas verdes que la capital y en general tiene más posibilidades.

Eso si, es más pequeña y menos bulliciosa. Hay muchas sinagogas, iglesias ortodoxas y como en estos países, mucha mezcla de pobreza y gente rica. Están en pleno auge de Europa, y en proceso de converger al euro. Hay mucha desigualdad, pero tienen posibilidades. Eso si, en la sanidad aún les queda mucho que recorrer. Tuvimos una vista a un hospital y no puedo contaros lo que vi. Están como aquí hace unos 40 o más años. No sabemos la suerte que tenemos de estar/haber nacido aquí.

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