jueves, diciembre 17, 2009

Lluvia de Albondigas


Película vista este pasado fin de semana. Una más de animación, y en cierta medida, un poco decepcionante. Lo siento, después de haber visto maravillas y obras maestras de la mano de Pixar, sobre todo la última "Up", no puedo sino decir que "Lluvia de Albondigas" (o mejor "Cloudy with a chance of meatballs", es decir: nublado con posibilidad de albóndigas) se queda a medias. Es decir, no es lo más, lo mejor, lo ultimate en avances técnicos, ni en construcción de guión ni en comedia. Pero tampoco es un desastre, cuidado.

"Lluvia de albóndigas" cuenta la historia de Flint, un emprendedor inventor cuyo único sueño es volver a traer la prosperidad a Swallow Falls, un pequeño pueblo de la costa estadounidense en crisis desde que las sardinas en lata pasaron de moda. La ciudad vivía de la gran empresa de conservas, y ahora, está en decadencia y sus ciudadanos sólo comen sardinas. Su último intento consiste en una máquina de impronunciable nombre que consigue modificar el ADN del agua para transformarla en comida, lo que, tras una larga cadena de acontecimientos, dará lugar a los fenómenos meteorológicos del título.

La cinta tiene un gran problema, la velocidad, lo vertiginoso que ocurre todo. No hay tiempo para descansar y estamos inmersos en un carrusel continuo de imágenes, acción, emoción, y diálogos. Un frenesí continuo de luces, colores y campanillas que luchan por llamar nuestra atención. Es una pena. Porque la cinta contiene momentos increíblemente divertidos que arrancan no sólo la carcajada y la risa, sino que lo hacen de manera agradable y natural.

Como digo, "Lluvia de Albóndigas" es una montaña rusa de dibujos animados que sólo pretenden ser dibujos animados. Recupera el placer de la tira de cómic más primaria y genera así gags memorables, todos debidos a la insensata esquizofrenia de la que hacen gala sus personajes (atención a la expresión de Flint en la primera lluvia de hamburguesas), y creando situaciones surrealistas y alucinantes a la menor de cambio (ese paseo por el interior de la gelatina…).

El personaje central de Flint es auténtico. Que dicho sea de paso, no está tan mal en el doblaje, en general, este está bastante bien hecho. Sin embargo está bastante desaprovechado, como casi todo el resto de los personajes, y todo debido a lo apresurado del desarrollo de la cinta. La chica, también tiene sus momentos (en de la transformación es impagable) pero sigue sin estar desarrollado en el guión. Como el del padre, el del alcalde, y en general todos. Una pena.

Lo otro que no me ha gustado es que es bastante previsible en la historia. No deja de ser bastante convencional (más allá de la originalidad del invento sobre el que gira la trama), con una moraleja convencional y un final aún menos sorprendente. Otra pena.

En fin, una propuesta que se degusta también con los sentidos: la espléndida música de Mark Mothersbaugh adorna de forma épica la parodia del cine de catástrofes y ciencia ficción sin que la película se reduzca al homenaje o la copia de otros modelos. A pesar de las múltiples referencias a 2001 o Armageddon, por ejemplo, Lluvia de albóndigas es un film con personalidad propia, que como decía, peca en lo apresurado de su desarrollo y en lo poco que se aprovechan ciertos personajes. Una verdadera pena, como decía. Aún así, merece la pena su "degustación" ya que nos deparará sonrisas y carcajadas y encima, nos entrará un hambre de espanto :)

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