jueves, marzo 04, 2010

The Road


Otra de las películas que he visto este fin de semana. Lo primero, es que es una delicia verla en versión original para disfrutar de la pedazo de actuación de Viggo Mortensen y de su maravillosa voz (como dijo mi mujer, siempre y cuando no haga de castellano español :) ).

La cinta no es una maravilla, pero si es una buena película. Eso si, debo avisar que es MUY DURA, CRUEL, triste y cruel. Mucho. Trata más o menos de lo siguiente: "El hombre y su hijo viajan por una carretera interminable en busca del mar, de una posible salida no ya a un mundo mejor, si no a algo, lo que sea, en un mundo en el que no queda, apenas, nada con vida, donde conseguir alimentos es una hazaña diaria, y donde carecer de calzado apropiado es una tortura insufrible."

El argumento es sencillo, puesto que así es la novela de la que procede (que no he leído, y visto lo visto, no quiero deprimirme, así que no la leeré), y se puede decir, que no cuenta nada. No es importante. La importante para John Hillcoat es como lo cuenta. "The road" está ambientada en un mundo apocalíptico bastante probable, que no se explica. No hace falta saber como ha pasado, pero de repente la vida desaparece. Sólo quedan unos pocos supervivientes y ya está. El hombre se ha convertido en un depredador de lo poco que queda con vida, incluídos los demás hombres. La cinta se centra en la relación entre el padre y el hijo, salpicada con algún que otro "flashback" de la madre (correcta Charlize Theron). No hay más, pero es suficiente.

Como decía, lo que le interesa al director es como ha contado la poca historia que hay. Con la ayuda del excelente director de fotografía Javier Aguirresarobe, construye un mundo apocalíptico y una armósfera interesante e inquietante. La luz es preciosa, en tonos grises, con colores apagados. La ceniza está por todas partes, tiñiendo de un espectro monocromático precioso. Realmente es una ambientación y una luz preciosa y conseguida. La dirección es sobria, sin alardes, sin planos espectaculares, sin cámara moviéndose. No, hay planos fijos, secuencias planificadas y sencilla, con buen gusto, con planos precisos y puesta en escena sobría y elegante. Sobre todo sacando provecho de Mortensen.

Como decía, todo gira entorno a la interpretación de Vigo. Lo hace de fábula. Además, en la versión original merece la pena porque se puede apreciar mucho más los estados de angustia, anhelo, miedo y tensión. Especialmente reseñables son los diálogos y el enfrentamiento con "su esposa" Charlize Theron, que está simplemente correcta. Los papeles, muy pequeños de Guy Pearce y Robert Duvall son anecdóticos, aunque este último, merezca la pena verle porque no se le reconoce. Y como siempre, impecable.

En fin, una cinta sobria, elegante, con una dirección buena, una imagen preciosa y una interpretación sobervia de Mortensen. La historia es cruel, dura, sin concesiones y no apta para remilgados, aunque realmente eso sea lo menos importante. Merece la pena verla.

No hay comentarios: