martes, agosto 17, 2010

The Expendables


Sufrir en el Cine es de tontos. Ir a ver una película que sabes que no te gustará no merece la pena. Y si estás en medio de una película y te duermes, no te gusta, o tienes ganas de vomitar. Sal de la sala y haz otra cosa. El Cine es para disfrutarlo, y a veces, con antelación, tienes la confianza de que vas a disfrutar como nunca con una película. Sabes lo que vas a ver, y sabes que va a estar bien hecho. "The Expendables" es eso, y mucho más.

"The Expendables" es puro Cine espectáculo de entretenimiento. Con una factura impecable, con unos diálogos a la altura y sobre todo, con un gusto a las películas de mamporros, explosiones y tíos chulos de los años 80 que hace disfrutar.

Como en aquellas película, el argumento es ramplón. Sencillo, pero sin fisuras: "Un grupo de mercenarios es contratado para infiltrarse en un país sudamericano y derrocar a su despiadado dictador. Una vez la misión comienza, se percatan que las cosas no son lo que parecen y se verán atrapados en una telaraña de engaño y traición. Con su misión frustrada y vidas inocentes en juego, se tendrán que enfrentar a un reto aún más difícil; salvar la unidad de su grupo y la amistad que les une tras largos años de lucha."

"The Expendables" tarda 180 segundos en dejarte claras las cosas. Como dice el interfecto, "..con un tiro de advertencia...". Ese gesto deja claro que vas a ver el resto de los 6000 segundos de película, acción, diálogos socarrones, explosiones, bravuconadas, y los buenos ganan y los malos mueren de forma cruel y dura. Sin más.

"The Expendables" ciertamente se ha hecho desde un guión sencillo pero sólido, con una particularidad, el guión NO creaba personajes, los personajes, los actores ESTABAN ANTES y según cada uno, se forjaba su parte del guión. Sylvester Stallone hace de si mismo. Jason Statham es Jason Statham y su papel es una forja de si mismo. Jet Li (el que más mayor parece, o mejor dicho, el que más envejecido parece) es él mismo entre tíos más grandes. Dolph Lundgren tiene reservados dos mejores momentos, fiel a sus papeles de soldado universal. Eric Roberts es él, haciendo de malo como sólo él sabe hacer. Randy Couture y Steve Austin (quizá los más desconocidos por aquí) parece que no pasan los años por ellos. Terry Crews y "su arma" se reserva un trozo (o trozos mejor dicho) de gloria. Mickey Rourke tienen reservado los diálogos y monólogos del viejo zorro que es. Y que decir de los cameos de Arnold Schwarzenegger y Bruce Willis. En fin, todos están de vicio...

Pero además, la cinta no decae en ningún momento. Es un ejemplo de ritmo preciso y adecuado. Con los momentos álgidos bien elegidos (el inicio, el muelle, la cancha de baloncesto, etc.) pero con la acción sin límites. Y encima, dentro de las escenas (de acción o no) que hay, hay momentos verdaderamente para enmarcar: El diálogo de la escena entre Silvestre, Arnold y Bruce es apoteósico (hace 15 años, tenerlos a los tres hubiera sido el sueño húmedo de cualquier productor, ahora se juntan porque les da la gana), la escena "del pasillo", así como la escena en la cancha de baloncesto, escena hecha a la medida de Statham.

En fin, puro espectáculo 100% genuino. El regusto a años pasados es placentero, y la acción es soberbia, con escenas impresionantes. Una cinta que justifica el cine de entretenimiento BIEN HECHO", el cine sin pretensiones, o mejor dicho, con la gran pretensión de divertir haciendo las cosas profesionalmente. Y ciertamente, es una homenaje a si mismo, por cierto.

3 comentarios:

Arckham dijo...

Solo puedo añadir... + 2 puntos a características por el subidon de la película!!!!!!

weeeee!!!!!

javirulo007 dijo...

jobar, yo no pensaba verla porque me parecía demasiado... "comercial". Pero ya que has hecho de conejillo de indias y encima hay comentarios positivos, me replantearé verla.

Anónimo dijo...

gracias amigo! gran post!