viernes, septiembre 10, 2010

Prince of Persia: las arenas del tiempo


Vaya grata sorpresa. No pensaba, antes de verla, que "Prince of Persia: las arenas del tiempo" sería una cinta de acción y aventuras más que agradable y que su visionado podría resultar hasta placentero. Vale, se trata de una cinta de Disney, en plan "Piratas del Caribe", pero está muy conseguida, y tiene todos los ingredientes del grandilocuente cine veraniego, del cine espectáculo y de diversión. Además, si, yo jugué a la primera versión del juego de ordenador, aquella en 2D...y cierta nostalgia tuve.

"Prince of Persia: las arenas del tiempo" nos cuenta lo siguiente, basado en el popular videojuego de Jordan Mechner: "El valiente príncipe Dastan (Jake Gyllenhaal), un joven de origen humilde que desde pequeño es considerado príncipe, junto a los dos hijos del rey Sharaman, participa en las batallas de su reino. En plena conquista de la ciudad de Alamut, se encuentra una preciosa daga, que tiene poderes extraordinarios. Un regalo de los Dioses, con la cual se puede volver al pasado. Pero no todo irá bien, de repente es acusado de la muerte de su padrastro, el rey de Persia, mientras se celebraba la conquista de la ciudad. Dastan escapa junto a la bella Tamina (Gemma Arterton), guardiana de la daga mágica, y juntos emprenderán un viaje en el que tratarán de evitar que el arma caiga en las manos equivocadas, pudiendo provocar el enfado de los dioses y el fin del mundo."

La cinta tiene el empaque de las aventuras "de circo", de los espectáculos propios de Disney, de sus atracciones. Saltos, caídas, vuelos desde las azoteas de los edificios, peleas con espadas, jóvenes princesas guapísimas, jóvenes príncipes enamorados, etc. Y todo funciona muy bien. No hay un segundo para el aburrimiento y la historia engancha desde el primer segundo, por un lado, gracias a los personajes y por otro, a lo precioso de la puesta en escena.

Los personajes están muy bien definidos. Lo justo, pero bien. El apuesto príncipe humilde protagonista (un buen Jake Gyllenhaal, que tiene versatilidad para esta cinta). La jóven y bella princesa. El hermano mayor ambicioso pero listo. El hermano duro y guerrero. El padre comprensivo. El hermano y consejero del rey (impresionante Ben Kingsley), el amigo que muere al principio, el amigo gracioso (un grandísimo Alfred Molina, que es un pedazo de actor), y así sucesivamente. Como digo, personajes típicos pero necesarios. Mención especial a los dos veteranos de la pantalla (Kingsley y Molina) que son unos grandísimos robaplanos. Aportan un carisma a sus papeles impresionante, y en general, nos regalan las mejores escenas (Kingsley cuando visita a los Hassansin o a esa absurda escena de las carreras de avestruz).

Y como decía, una admirable puesta en escena. Sobre todo como están construídas las escenas de acción y los pocos efectos especiales. Sobre todo el de la daga, el efecto de retroceder en el tiempo, está muy bien hecho.

En fin, una cinta que merece la pena, sin ir más allá de la acción y la aventura bien llevada. Aporta, aunque no es necesario, conocer el personaje, pero sobre todo, dejarse llevar por las idas y venidas de la aventura.
Enhanced by Zemanta

1 comentario:

javirulo007 dijo...

Diossssssssss que recuerdos el primer juego de prince of persia.
Creo que lo jugué con un 286 y diskete de 3 1/2. ¡Qué tiempos!.
Aun me acuerdo de como me sorprendió la manera de derrotar al que era tu otro "yo" salido del espejo.
Me la apunto para ver.
Gracias por la entrada