martes, junio 28, 2011

La Isla Inaudita

Aprovechando el viaje de trabajo que he hecho hasta Tallín (Estonia para los de la LOGSE) que se ha podido seguir por tuiter, he terminado un libro que hacía mucho que había empezado. "La Isla Inaudita" de Eduardo Mendoza. No leía un libro desde octubre de 2010, el último fue este. Es bastante triste, para mi, que en 2007 y 2008 era capaz de leer un libro por semana, por ejemplo este. No he tenido tiempo o no he sabido sacarlo. No me arrepiento, porque casi todo el tiempo se lo ha llevado el enano, y si por mi fuera más, pero debería haber sacado tiempo de otros sitios (hola trabajo) para leer. En fin, haré lo que pueda para seguir. De hecho, ya estoy por la mitad de otro, aprovechando las 6 horas en aviones que me he pasado hoy, y que repetiré otras 6 horas el próximo viernes.

"La Isla Inaudita" es el libro más extraño y difícil que he leído de Eduardo Mendoza, autor que me gusta mucho. En el blog os he hablado de "El Último Viaje de Horacio Dos" y de "El Asombroso Viaje de Pomponio Flato" pero hay otros muchos libros suyos. Pero como decía, centrándome en Isla, este es muy espeso. Tiene las características habituales de la obra de Mendoza, de las que ya hablaré, pero además, este es una novela más psicológica, donde abunda mucho más el interior del personaje principal, un personaje principal que es él más metafísico de los que le he leído. 

La historia se podría resumir, según la propia contra-cubierta del libro en: "Fábregas, un empresario barcelonés harto de la aburrida cotidianidad de su despacho, decide una mañana de primavera emprender un viaje. Lo que en un principio parecía que iba a ser un paréntesis en su vida, se convierte en una odisea. En una Venecia insólita, a la vez cotidiana e irreal, el prófugo viajero se sustrae a las férreas y sórdidas leyes de su rutina barcelonesa para ingresar en un paréntesis que de provisional parece llamado a convertirse en indefinido: una vida regida quizá por otra lógica secreta, hecha de encuentros casuales, de sucesos imprevistos, de relatos y leyendas de tradición oral y mitos lacustres."

Cómo decía, el libro tiene los ingredientes de toda novela de Mendoza. Primero, un realismo sobresaliente. No hay nada irreal en los personajes, ni en la localización, ni en la historia. Además, es un escenario gris, lúgubre, y con tintes de tragedia. Pero la tragedia trae lo extraño, lo que da la parte cómica, lo que en realidad lo bajo aún más a lo terrenal. 

Pero por contra, aquí el personaje principal, raro en sus obras, no es risueño, brillante, alocado, alegre. No. Es aún más lúgubre que el escenario. Es un tipo que divaga, que tiene serios problemas para saber que quiere, que es, que hace y que quiere hacer. Y que encima, se plantea cuestiones metafísicas en cada paso que da. 

Además, está Venecia. Normalmente las localizaciones o eran Barcelona, o no importaban tanto dentro de la trama. Aquí, Venecia es un personaje más. Es el personaje que mantiene a Fábregas en su sitio, y que le permite divagar. Si conoces Venecia, Mendoza la describe a la perfección, y consigue que sufras la lluvia, el viento, el calor, el olor, los canales, TODO. Es atrayente y fagocitante, pero es a la vez gris, duro y descarnado.

Me ha encantado como los personajes, que aparecen y desaparecen en la vida de Fábregas, tienen el don de contarle su vida, y que la vida de Fábregas la sepamos por sus historias. La fuerza de las palabras y las frases con las que enlaza Mendoza los pensamientos de Fábregas son magistrales.

Como digo "La Isla Inaudita" se puede hacer difícil, pero es un gran libro, una vez finalizado. Tiene pasajes increíblemente buenos, como todos los relatos de las vidas de los santos, la familia protagonista, o la mansión. Y como colofón, los dos últimos capítulos son geniales, y una lección de narrativa impecables, con un ritmo alucinante. Un cierre perfecto.

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