lunes, septiembre 05, 2011

Super 8

Me ha gustado mucho. Empiezo claro y conciso, que luego me pierdo. "Super 8" es una cinta que recupera el espíritu del Cine, de ese cine que tiene que contar cosas y además contarlas bien. Que tiene que conectar con el público y hacer que el espectador sienta, padezca y disfrute. Y "Super 8" es eso, y mucho más.

En un 2011 que no se está caracterizando por ser un gran año. Dónde el cine tiene un gran problema de ideas y guiones. No hay más que leer algunas de mis críticas de cintas del 2011 para ver que los guiones son una mierda. Pues bien, "Super 8" tiene una historia fantástica (en muchos sentidos), una historia bien construída, interesante. Pero además, está muy bien contada. La trama absorve por completo desde el primer momento. Desde la primera escena. 

El guión me ha parecido muy bonito, precioso. Con esa historia de los chavales que hacen Cine de manera clandestina, con un amor a ese arte tan bonito. Ese director de 14 años, que busca el "valor añadido", ese maquillaje, esos actores noveles, etc. Pero esa historia, que es la principal, la de los sentimientos, se entremezcla con otras. Con la de acción, con la del padre que ha perdido a su mujer, con la de la niña que odia a su padre, con la Ciencia Ficción. Como decía, esa historia de niños de Cine, alegra, simpática, y cuyos 10 primeros minutos son magníficos de presentación de personajes y situaciones, se mezcla con historias más tétricas, oscuras, sucias, con SF, y lo hace de manera que ENCAJA PERFECTAMENTE. Hay muerte, destrucción, traición, pánico, gritos, y sin embargo, el espíritu de los niños sigue ahí. J.J. Abrams ya había demostrado que es un gran guionista.Más allá de que el final de "Lost" fuera bueno o no, había demostrado que es capaz de construir historias increíbles. Igual que en "Star Trek" por ejemplo. Y la historia de "Super 8" es impecable, y está perfectamente trazada.

La dirección ha sido impecable, además. La cinta tiene emoción, intriga, miedo, pánico, sustos, gritos, tragedia, romanticismo y sobre todo, de nuevo, EMOCIÓN. De esa con mayúsculas. De esa que te hace gritarle a los protagonistas para ayudarles, de esa que te engancha. Cada escena es preciosa en si misma, pero además, están enlazadas de manera maravillosa. Con unas transiciones con tal naturalidad que parece que TIENE QUE SUCEDER ASÍ, como en la película final de los chavales (increíbles créditos del final, hay que verlos completos para admirar el resultado del director de 14 años). El gusto por contar la historia es muy natural, y Abrams lo sabe hacer. 

Hay escenas que son un claro ejemplo. La del tren. Son 5 minutos imcreíbles. La de la gasolinera. Maestría en mostrar misterio, intriga, pánico, sin necesidad de mostrar un mounstruo o una muerte. Ese cartel que gira y tapa lo justo. La escena dónde los chavales "ven" la cinta grabada durante "el accidente". Qué manera más bonita y profunda de mezclar emoción (la discusión por una chica de dos amigas) con un descubrimiento alucinante. Pero me quedo, en mi corazón, con la escena de la estación del tren. Esa prueba de rodaje, con una niña que interpreta un papel, y que deja a los demás chavales, a los espectadores, y a un servidor, con una emoción increíble. ¡¡Grande!!

La parte de las interpretaciones la acabo de avanzar. Los niños, los chavales, están sobervios. Mira que es difícil que a uno le gusten los niños en el cine, pero estos lo clavan. Sobre todo Elle Fanning y Joel Courtney que son los que más evolucionan. Pero en el resto del reparto, los adultos, también hay interpretaciones buenas. Todos correctos y en su sitio, pero sobre todo Kyle Chandler que tiene el papel de los adultos más difícil. No sólo el más dramático, sino además, con acción. Y lo solventa muy bien. 

Además tenemos una gran banda sonora de Michael Giacchino. Magnífica. Si ya este tío deslumbro en "Up", aquí compone un score precioso, de nuevo muy emocionante, y que remarca los mejores momentos de la cinta. Sólo por esta BSO ya merece la pena ver la cinta.

En fin, una gran cinta. Se nota, en exceso, la mano de Steven Spielberg. Hay muchas cosas suyas, como ese esperanzador final dentro de lo tétrico que nos ha mostrado el mundo, oscuro y gris. O esa manera de usar los encuadres y las transiciones, una mezcla encantadora de Abrams y Spielberg. En fin, una película de CINE, del de mayúsculas, que merece la pena ver un par de veces...

5 comentarios:

David Azcárate dijo...

La vi este finde y sí, es magnífica, y me acordé de ti, y pensé en avisarte, pero no tenía dudas de que la verías y te quedarías tan satisfecho y FELIZ como yo. Qué bonita!!!!

David Azcárate dijo...

la vi este fin de semana y me encantó, y no te voy a negar que, entreo otros, pensé en ti. Es una peli maravillosa, refrescante, plena del espíritu de los ochenta.... a que saliste FELIZ del cine como cuando éramos unos críos??? MAravillosa.

MMO dijo...

Salí de mi salón con esa felicidad, si :) :) :) :)

Amaia dijo...

Tiene grandes frases: "¿Estás de broma?? ¡¡¡tengo 6 toneladas de dinamita en mi mochila!!!"
O... "¡Dame eso de la cortina! TE voy a hacer un torniquete.... Aaaaaaahhh!!! ... ¡¡Pero si todavia no te he tocado!!"
Momentos inolvidables...

MMO dijo...

Ciertamente Amaia...tiene grandes momentos. Pero como decía en mi post, los 5 minutos de la actuación de la "Fanning" cuando ensayan en la estación, son ALUCINANTES.

Me dejaron sin respiración, con una emoción alucinante...