jueves, octubre 27, 2011

El Granjero de las Estrellas

Después del mal sabor de boca del último libro, he ido a lo seguro. Y qué gustazo. Leer BUENA LITERATURA, tomar en tus manos un libro bien hecho, bien escrito, realmente magnífico es un placer como pocos

"El Granjero de las Estrellas" es un libro de Ciencia Ficción de 1950. Pero tiene tanta calidad, es tan bueno, que incluso la mirada de los 61 años que han pasado lo hace mejor. ¿Por? Fácil, la amplia documentación científica mezclada con la SF que pone Heinlein es magnífica. Y que pese a lo prolijo de las descripciones científicas, nunca desconcierta o abruma al lector, sean cuales sean sus conocimientos en ciencias. En esta novela prevalecen los conocimientos de ecología y biología, y sobre las que Heinlein hace pie para desarrollar los temas que le interesan.

"El Granjero de las Estrellas" narra las aventuras de Bill. Un chico que se aventura, desde una Tierra superpoblada, a colonizar uno de los satélites de Júpiter, Ganímedes. Lo que parece un viaje de placer casi huyendo de un paisaje desolador de la Tierra, quizá no lo sea tanto. En concreto, según la propia contraportada: "George Lerner está a punto de embarcar rumbo a Ganímedes para unirse a los nuevos colonos y Bill vive con un único deseo: entrar a formar parte, como él, de la expedición. Pero su padre no quiere ni oír hablar de ello: es una misión demasiado peligrosa. Desoyendo estos consejos, Bill no descansará hasta que consiga partir a bordo de la nave colonial Mayflower para buscar su destino en las estrellas. Pronto se dará cuenta de que su padre no andaba tan descaminado."

El libro está narrado siempre desde la perspectiva del chaval. Con una idea de novela juvenil, pero que contiene mucho de la obra de Heinlein. "El Granjero de las Estrellas" es de sus primeras obras, y aún no está al 100% de lo que he leído de él en "Starship Troopers" o "La Luna es una cruel amante" o "Forastero en tierra extraña" (todas ellas premios Hugo) pero ya desarrolla muchas de las ideas habituales en este grandísimo autor. No soy yo el único que piensa, que junto a Arthur C. Clarke y Asimov, fue uno de los más grandes del género.

Cómo decía, Heinlein nos habla de los temas que siempre le apasionaron. La conquista espacial, tomada a ejemplo de la americana, por supuesto. Heinlein habla de la fuerza del esfuerzo, del trabajo y del sacrificio, como camino a la superación personal y colectiva como raza. Hace un alegato del individualismo y en general de esos valores morales tan "yankies" de los colonos que llegaron a América para fundar lo que, en el futuro, sería EEUU. En 1950, y para un autor que lucho en la guerra, no es de extrañar. Pero también habla del coraje, de la tenacidad e incluso de la solidaridad y el trabajo en equipo. Y su personaje principal evoluciona a lo largo del libro, pasa de chaval a hombre habiendo aprendido de sus errores, de su terquedad, y aprende el sufrimiento del crecimiento. Admirable.

El protagonista llega a un planeta nuevo. Dónde creía que viviría unas aventuras diferentes a lo que en realidad hay. Trabajo en un granja, construirse su propia casa, luchar por una tierra inhóspita y encima, pasar calamidades.Es decir, un colono de una "pasta" distinta, muy alejada de los valores de la Tierra.

Otro de las grandes dotes de Heinlein es la narración. Ávida, frenética y con un ritmo que te atrapa. Vale, estaba enfermo en casa reposando, pero es que he empezado el libro a las 9am y a las 17 horas ya lo tenía finiquitado. Robert A. Heinlein tenía un don para meter al lector en el centro de la historia, con diálogos vivos y chispeantes, con ganas de seguir pasando páginas y saber que ocurre. Además, con otra gran capacidad, Heinlein se ahorra los detalles de lo que no sirve, y se centra en lo que vale. Admirable.

En fin, un libro que ciertamente se lee en un momento. Contiene pasajes muy bellos, puros de ciencia ficción, como por ejemplo en uno que se describe como los satélites de Júpiter se posicionan, se cruzan en el cielo. Pero mezclados con otros pasajes de ciencia ficción sobre el futuro, las teorías del crecimiento humano, la guerra, el pasado y el presente. En fin, literatura de calidad, magníficamente escrita y que nunca pasará de moda, ni será una moda, pero que leerla te hace un poco más feliz.

No hay comentarios: