jueves, enero 26, 2012

Hugo: Bill Percebe, El Espacial

Hugo 1993 a la mejor novela corta. Una novela que me ha dejado atónito. Tiene una increíble mezcla de buenos y malos momentos en la narración. Hay momentos espectaculares, pero en otros párrafos dan ganas de dejar de leerlo. Y no me refiero a la forma, sino al contenido. Es una novela curiosa, ni mala, ni extraña, sino curiosa, llena de altibajos en la narración.

La novela de Lucius Shepard cuenta lo siguiente, más o menos: "Bill es un retrasado mental que reside en la estación Solitaria. Un puerto que despide y recibe a las naves que exploran el Universo en busca de planetas alternativos a la súper poblada y llena de conflictos, Tierra. Bill tiene problemas con todo el mundo, dado su carácter extraño y huraño. Pero John, el Jefe de Seguridad, hombre duro y pendenciero, decide ponerse de su lado, sobre todo cuando hace acto de presencia en la estación un culto llamado La Extraña Magnificiencia. Pero el destino tiene reservado a Bill cosas curiosas."

Shepard pone la historia en el espacio, pero bien podría tratarse de una novela sobre la soledad, las sectas, la incomprensión y un canto a los inadaptados. A esa sociedad que rechaza al diferente, al "raro", por el simple hecho de pensar que no se merece el mismo trato, cuando hay escasez de recursos, que los "normales". John, un tipo sin muchas luces, que prefiere resolver las cosas a leches, es el único que se para a pensar que Bill, aunque sea retrasado, tiene reservado algo que hacer por los demás. 

Los altibajos a los que me refiero, en la narración de la historia, vienen debidos a las tribulaciones y casi diatribas del protagonista en algunos momentos. Empieza Shepard a tratar uno de los temas de la novela, pero acaba divagando sobre lo humano y lo divino, y nunca mejor dicho al mezclarse un culto extraño a lo divino de por medio. Momentos muy farragoso, seguidos o precedidos de párrafos y momentos bellísimos. Incluso hay espacio para la acción, muy bien dosificada

De hecho, para mi gusto, Lucius Shepard se mueve mejor en el terreno de la SF tipo Space Opera que en la SF más profunda. Pero OJO, aunque narrativamente existan estos altibajos, la novela está escrita de manera impecable. Hay párrafos y construcciones literarias maravillosas, descripciones prolijas, bellas e intensas. Incluso un "simple polvo" de los protagonistas, tras una discusión, está muy bien narrado y construido, con una sencillez pasmosa. Es, ya desde mi experiencia de haber leído n Hugos, marca del premio. Independientemente de la calidad de la historia, se presupone una calidad narrativa apabullante.

Finalmente añadir que los mejores momentos de la historia están en los últimos párrafos. El desenlace, quizá inesperado, que nos transforma a Bill Percebe (por cierto, es un apodo) de villano a héroe, o viceversa, según se mire, desemboca en las reflexiones finales de Shepard en boca de John el protagonista. Condensando lo que realmente nos quería contar el autor. Magnífico final, que está en la parte "alti" de los altibajos.

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