lunes, enero 30, 2012

Los Descendientes

Muy buena película. Muy buena. La verdad es que ha sido una sorpresa. No sabía nada, absolutamente nada de ella, salvo que el protagonista era  George Clooney , pero de la historia, del resto de cosas de la cinta, nada de nada. Y la sorpresa ha sido mayúscula. 

La cinta de Alexander Payne está realmente bien hecha, y bien planteada.Cierto que tanto la historia como la factura de la misma está planteada para el lucimiento de Clooney, tanto el actor, que lo hace genial, como el resto de la cinta, están mucho mejor de lo que podría parecer.

La historia es sencilla, pero se complica por momentos: "George Clooney es Matt King, un abogado Hawaiiano que de repente se encuentra con su esposa mal herida en el hospital. Deberá ocuparse, como parece que no lo ha hecho hasta ahora, de sus dos hijas (de 17 y 12 años). La relación con ellas será difícil, y las cosas tienden a complicarse según pasan los días. Además, una venta importante de dinero puede dejar a Matt y a sus 15 primos, multi-millonarios."

La cinta habla de relaciones personales, del desastre personal de encontrarse solo. De la importancia de los valores que les transmitimos a nuestros hijos. Hay abuelos-suegros que en 5 minutos de película condensan lo duro que puede resultar ser padre y suegro a la vez. Esta es una excelentísima actuación de Robert Forster, uno de esos secundarios de lujo que siempre hace papeles finos y casi perfectos.También hay novios adolescentes que son sinceros en extremo y muestran, a veces, lo que no queremos decir. Pero sobre todo está el personaje central de Matt King, que se lleva un peso emocional increíble. 

Clooney está PERFECTO, SOBERBIO, claro, contenido y sobre todo increíblemente comunicativo. Clooney es un actor que fuera de las pantallas tiene mucha "vida" por decirlo de alguna manera. Sabemos mucho de él, pero lo bueno de esta interpretación (y de otras), es que en la película NO VES a Clooney. Ves a Matt King. Crea y hace su personaje no sólo creíble, sino que es así como debería ser. De una naturalidad y fuerza increíbles. Hay escenas duras (no puedo decir qué), donde Payne se centra en mostrarnos la reacción de Clooney a lo que le dicen. Y antes de que llore él, o de que esté a punto de hacerlo, lo hace el espectador gracias a los sentimientos que transmite. Pero la escena que más me ha gustado, pese a ser sencilla, y quizá irrelevante para el argumento, es una en la que Clooney, tras lo que le cuentan, sale corriendo de su casa hacía la de sus mejores amigos. No corre como correría Clooney, lo hace como correría el hawaiiano de Matt. Con sus sandalias, con sus pasos dubitativos, rechonchos, casi ridículos, pero NATURALES. Sin más.

Cómo decía, esta interpretación de Clooney está a la altura de las mejores que ha hecho, como por ejemplo en "Up In the Air" o en "Michael Clayton". Es muy bueno, y cuando papel y actor se ponen a ello, el resultado es increíble. El resto del reparto, como ya he dicho, lo hace también muy bien. No sólo ese suegro que decía por ahí, sino que la "niña" mayor  (Shailene Woodley) se esfuerza por darle la réplica a su "padre". Además de un elenco de pequeños personajes secundarios que ayudan a crear la historia. 

En fin, una pequeña joya. Una historia dura, sencilla pero compleja de digerir. Unos personajes creíbles, unas interpretaciones buenas, y un Clooney en estado de gracia. Merece mucho la pena.

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