sábado, diciembre 29, 2012

Tres Ratones Ciegos

La otra tarde en el aeropuerto de Barcelona me deleité con otra de las magníficas obras de mi querida reina del whodunnit Agatha Christie. En este caso la sorprendente "Tres Ratones Ciegos". Es una historia corta, rápida, pero para nada sencilla. Una de esas que dudas de todo el mundo, hasta de los que parecían inofensivos y que te hace dudar sobre lo que has leído, con un final con el clásico giro de la Christie. Pero sobre todo, con una magnífica ambientación de una historia, tan buena que no en vano tiene el récord de ser la obra teatral ("La Ratonera" o "The Mousetrap") que más tiempo ha estado en cartel, tiene entre otros, el récord de más representaciones (25.000) seguidas. Piénselo bien, veinticinco mil representaciones seguidas.

La historia es la siguiente: "Los Ralston empiezan como propietarios de la casa de huéspedes Monkswell Manor. El primer día recibirán un grupo muy variopinto de personas. Casualmente una tormenta de nieve dejará incomunicada la casa de huéspedes, y como no, surgirá un problema. Dos días atrás se cometió un asesinato en Londres y el asesino dejó caer una nota en la que figuraba el nombre y la dirección de Monkswell Manor. Así que la policía piensa que uno de los habitantes de la casa es un asesino, pero como están incomunicados, poco se podrá hacer".

Cómo decía es una novela corta, se lee en un verbo (yo creo que lo hice en una hora y media como mucho). Lo más interesante es la caracterización de cada personaje, en manos de Christie nada es al azar, y lo hace de tal manera que dudemos de todos y cada uno de los personajes. Nadie parece ser lo que aparenta y un grupo tan variopinto de personajes no tardará en explotar. De hecho, el desenlace llega de manera muy rápida, sin tiempo a que el lector pueda darse cuenta de por dónde le ha venido el truco.

La obra como decía es perfecta para llevarla al teatro. La única localización de la historia, la casa de Monkswell Manor es perfecta. Todo ocurre en el salón, la cocina o quizá en alguna de las habitaciones. Cómo sólo hay 8 personajes entre los que lidiar, también lo facilita. El ambiente de incomunicación, duda y miedo que se respira en las páginas es también ideal para la obra de teatro. 

Confieso que aunque ya la había leído hace muchos años atrás y conocía el final, siempre me sorprende la capacidad de Agatha Christie para jugártela, para sacarte una sonrisa cuando descubre "el pastel" y tu no te habías dado cuenta, y para demostrar que ella no miente en lo que dice páginas atrás, sólo que juega con lo que crees saber y con lo que de verdad sabes.

También confieso que me encantaría ver la obra teatral en Lóndon. Pero eso es algo que está fuera de mi alcance

En fin, una pequeña joya para llevar en el Kindle y leer en un momento. Merece la pena, como todas las obras de la señora Christie.

2 comentarios:

PSV dijo...

Hola Moi,

yo he visto 2 veces "La ratonera" en Madrid, interpretada por Maria Castro y es genial, es una buenisima obra de teatro que sabe crear la tensión necesaria en los momentos oportunos e incluso tiene unos buenos toques de humor. Desde luego, muy recomendable y no descartaria verla una tercera vez.

Moisés Montero dijo...

Ok. Me la apunto....

Gracias Pablo