lunes, marzo 04, 2013

Lo Imposible

Este fin de semana he visto la película de Juan Antonio Bayona que tan taquillera ha sido en el pasado año. La verdad es que no se si ha sido que tenía expectativas muy altas, o que en realidad soy muy exigente, pero el resultado me ha parecido NEFASTO. En realidad me ha parecido bastante mala. Supongo que será esta situación económica tan dura, la crisis, o que hay una falta total de valores y la gente tiene que agarrarse a lo que puede, pero a mi no me ha "tocado" ninguna fibra la manera del director, y de los actores y de la historia de contar las cosas.

No me mal interpretéis no. La historia que narra ES EXCEPCIONAL. O mejor dicho, debió ser excepcional. Pero está tan mal narrada y con tantos intentos de que cada plano, cada escena, sea súper impactante, que al final se queda en un bodrio de folletín de sobremesa de esos de Antena 3.

"Lo Imposible" narra una historia real de un matrimonio español (que no entiendo las "exigencias" de guión de convertirlo en ingleses residentes en Japón) que pasando las navidades en Tailandia, sufren el tsunami que arrasó las cosas el 26 de diciembre de 2004. Los padres interpretados por Naomi Watts y Ewan McGregor tienen 3 hijos. En el momento que la enorme barrera de agua lo arrasa todo, la familia queda dividida y muy mal herida. Por un lado, la madre con el hijo mayor, y por otro, el padre con los otros dos hijos. Lucharán por sobrevivir y por reencontrarse.

Recalco que la historia real debió ser excepcional. Esa superación, sobrevivir de milagro a la ola gigante y luego a las heridas, el miedo, la masificación, los hospitales, la separación, etc. Pero esa historia excepcional la fue para cientos de miles de personas. Por desgracia, para otras sólo fue muerte y destrucción. Pero como esa historia excepcional las hay miles, cientos de miles TODOS LOS DÍAS. Por eso no entiendo que la gente llore y se sienta tan retratada por esa historia cuándo alrededor tiene muchas que son iguales. 

Pero el problema no sólo está ahí. Bayona se empeña en que la historia no es lo suficientemente emotiva, dura y cruel por si misma, y en cada plano intenta rezar el rizo, llegando a cotas de ridículo que sólo Michael Bay podría superar. El ejemplo es la escena de la operación de María (la madre, Naomi Watts). Bayona nos inserta unas imágenes de ella hundiéndose en el tsunami, para luego salir a flote con ganas de vivir, como si ese recuerde fuera lo que le saca de la operación...y no la pericia de los médicos (asiáticos, pero excepcionales ellos). Patética escena.

Y así sucesivamente. Tenemos que asistir a planos y contraplanos de padres encontrándose con sus hijos mientras en la cara de Lucas (el hijo mayor protagonista) vemos reflejada la desolación  envidia ya que él no encuentra al suyo..patético. Y el colofón la escenita dónde se reencuentran los hijos con el padre. No dudo que no fuera así. Miento, no puedo ser así. No había una cámara girando 360º mientras se dan TODAS LAS CASUALIDADES DEL MUNDO MUNDIAL, que tus hijos se orinen y hagan para un autobús, que el coche dónde va el padre no arranque y justo vea el balón de su hijo, que el hijo mayor haya recorrido el mismo camino atestado de gente que su padre, que los gritos se oigan por encima de la marabunta, etc.. No, lo siento. Es convertir un momento que debió ser mágico en un bochornoso espectáculo circense, para arrancar una lágrima que el público ya estaba dispuesta a soltar mucho antes. Manipulación, maniqueismo (que mala es la naturaleza pero que buenos son los protagonistas)...no.

Además, lo siento pero ni la Watts ni el McGregor tienen JAMÁS durante el excesivo metraje de la cinta ninguna química. No pegan como matrimonio adinerado con tres hijos que está de vacaciones. No. Parece más bien que están ahí puestos para que pase algo. No parece en absoluto que haya ningún vínculo para con sus hijos. Lo siento, pero se limitan a sufrir y poner caras. Y encima McGregor se lleva la palma ya que tiene que hacer la decisión estúpida de abandonar a sus hijos. Los niños si que están bien, pero como he dicho muchas veces, eso no es mérito más que de los niños que hacen de si mismos. Así mismo todo el apartado técnico de la cinta es excepcional, pero no sirve si tu historia es, a la postre, plasmada de forma mediocre.

Y por cierto, mención especial al hecho de que se cambie el origen y los nombres de la familia. ¿Qué homenaje precisamente es ese? Igual es que para el mercado internacional la familia Álvarez-Belón no queda bien, ni los nombres de María, Enrique, etc. Ni claro, su origen español, no. Tenían que ser ingleses. Detalles, que enciman chafan parte de la historia, que no muestra los problemas de entendimiento entre tailandeses y españoles (o ingleses). Se limita a unos ridículos problemas con los escandinavos y alemanes. Triste, cuanto menos.

En fin, una cinta de esas de superación basada en hechos reales que pese a tener un original excepcional (¿dónde coño está el mérito de guión ORIGINAL aquí si es una historia real?) su forma de plasmarlo en el Cine echa por tierra todo. La necesidad de hacer lacrimógena la historia, de tener que superar escena tras escena el dolor de la anterior (la escena del móvil resulta patética por reducción tan simple), entrando en una cascada ridícula, que no hace, sino perder los ápices de dolor, agonía, crueldad y superación que se iban impregnando de la historia real.

5 comentarios:

FuriKuri dijo...

Yo ni terminé de verla ...

Moisés Montero dijo...

Hombre, en algún momento estuvimos a punto de dejarlo....pero entre las polomitas y que no teníamos sueños, la acabamos :)

Moisés Montero dijo...

Polomitas dícese de las palomitas con plomo :)

Cal River dijo...

Chulo, mi opinión de la peli es más amable que la tuya (quiźa porque el día que fui a verla al cine teníamos el jumper de exigencias en 'off' ;P), pero lo que sí es cierto que me chirrían justo las mismas secuencias que dices que odias, jajajaj

Cal River dijo...

Mi opinión de la peli es más amable que la tuya (quizá cuando fuimos a verla al cine teníamos el jumper de exigencia en 'off' ;P), pero lo que sí es cierto que me justo me chirrían las mismas secuencias que dices que odias jajaja