miércoles, mayo 15, 2013

HUGO: Todos Sentados en el Suelo

Otro premio Hugo de mi querida y admirada Connie Willis. Esta "All Seated on the Ground" (en el original) ganó el Premio Hugo a la mejor novela corta de 2008. Es decir, es una novela de una longitud de entre 17.500 y 40.000 palabras muy buena y de ciencia ficción. Y francamente lo es, eso si, en un género en el que se mueve muy bien la Willis, el de la comedia inverosímil y ciertamente extraña, dentro de un suceso de SF que en el fondo, es lo de menos.

El argumento sería: "Asistimos a un relato vertiginoso desde el punto de vista de Meg, una columnista de un periódico local de Denver que se une a una comisión muy especial. Han aterrizado unos extraterrestres (denominados Altairi) en su nave espacial en el campus de la Universidad de Denver. Estos alienígenas se quedan mirando fíjamente a todo el mundo, con una mirado dura y sin concesiones. Pero no se mueven ni hacen nada más. Se dejan guiar a cualquier parte (más bien siguen) por la Comisión que los investiga y trata de comunicarse con ellos, pero sin resultados. Un día, haciendo una visita a un centro comercial en plenas navidades, y sin motivo aparente, SE SIENTAN EN EL SUELO. A partir de ahí, entre Meg, y un director de coros local, empezarán una carrera contra todo para averiguar que les motiva, antes de que dejen la Tierra definitivamente".

El libro es cómico. Hay que tomárselo así desde el primer párrafo. Además es muy realista y se nutre de la actualidad (del 2007/2008) ya que hay menciones a películas ("Los Hombres de Negro" por ejemplo) y demás. Con ese tono de realismo que sabe poner Connie Willis, y que como decía, parece la cosa más normal del mundo que unos seres llamados Altairi hayan aterrizado en Denver. Pero hay que dejarlo bien claro, el libro va de coña. Si no entiendes esto, probablemente no te gustará.

Yo me he reído mucho. A carcajada limpia. El humor de Connie Willis es fino, y rápido. Son frases certeras y rápidas. Sobre todo con las comparaciones con su tía Judith y los aliens. Y con los personajes secundarios, que son la bomba. Las niñas del coro, que tienen ante si a un montón de aliens, están más preocupadas de si se profesor se ha enamorado de Meg, mundial. O ese reverendo que está en la Comisión para intentar explicar todo con Cristo.. Brutal. O ese experto en aromas que rocía a los aliens constantemente. Graciosas sus conjeturas, impagables. Es un lev motiv de Willis, los personajes secundarios que ponen un colorido muy especial al libro.

Por otro lado, además del humor y la SF, hay cierto misterio en saber como resulta la comunicación con los alienígenas. Además, hay mucho contenido interesante, como las reflexiones sobre a qué han venido desde tan lejos, ¿a violar a nuestras mujeres? ¿o a nuestros animales? ...total.. Y así con muchos temas. Eso si, como mete muchas cosas de la cultura actual, sobre todo de música, hay momentos que cuesta seguirlos. Hay cientos de títulos de canciones y "gingles" navideños que puede que no nos suenen. Pero aún así, todo va sobre ruedas y se sigue la narración.

En fin, una novela corta de Ciencia Ficción ganadora de un Hugo. Que es un "descojone" y que se lee en un verbo (en menos de dos horas está finiquitada). Merece la pena para aquellos que conozcan a la Willis más seria y también para leer buena literatura de SF, pero no la habitual.

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