lunes, junio 02, 2014

Cómic: Las Águilas de Roma

Empezamos semana y mes con un cómic cepillado el fin de semana. Hasta hace unos días se habían publicado los tres primeros tomos de "Las Águilas de Roma" de Enrico Marini. Estos tres son los tomos que he podido leer, ya que el cuarto aún no lo he podido adquirir. Lo primero es que Marini es un genial dibujante. Con un estilo propio muy marcado y reconocible. Ya os hablé de él aquí en mi comentario sobre "El Escorpión". Sin embargo en "Las Águilas de Roma" va más allá. Se atreve con el guión, es decir, el cómic es todo suyo. Y es muy, pero que muy bueno.

El argumento sería: "La historia se sitúa en la época del imperio de Augusto en el año 9 A.C en el momento de mayor apogeo del imperio romano cuando Druso, hijastro de Augusto, ha conseguido, tras años de guerras con las tribus bárbaras de Germania, firmar una serie de acuerdos de paz, entregando estas como garantía del pacto a algunos nobles. Entre ellos, se encuentra el joven Ermanamer, hijo de un caudillo bárbaro, al que Augusto le otorga la ciudadanía romana y le encarga su tutoría a Tito Valerio, antiguo centurión de sus legiones y señor de una pequeña villa campestre. Tito Valerio educará a Ermanamer, bajo el nombre romano de Arminio, en la dureza del adiestramiento castrense de los soldados romanos junto a su hijo Marco, que tras los recelos y desconfianza inicial se convertirá en su hermano de sangre. La vida parece sonreír a los dos amigos, destinados a una vida de aventuras en la legión y juergas en los burdeles romanos.".

Lo primero es que la ambientación romana en la época de Augusto es EXCELENTE. Quizá no sea muy estricta o fiel, pero en cuanto al resultado en el papel es preciosa. El dibujo elegante, fino y detallista de Marini luce espectacular con los colores ocres y anaranjados de la época. La recreación de momentos cotidianos es excelente, así como los escenarios y la profundidad de algunas escenas. Y que decir de los personajes principales, excelentemente dibujados, tanto hombres como mujeres. Y como siempre, Marini nos deleita con escenas de sexo muy explícitas pero sencillamente bien encajadas tanto en el argumento como en el dibujo.

En cuanto al guión, que es la parte más floja me ha gustado. Tira de tópicos, de lucha entre hermanos, de amores con mujeres traicioneras, pero se lee con fruición, agradable y muy entretenida. De hecho, como digo, no he podido acabarla y el corte es muy abrupto en un momento clave. Estoy deseando echarle las manos al tomo IV.

En fin, un cómic que es una preciosidad en el dibujo. Es la excelencia hecha trazo y color, con infinidad de detalles que merecen la pena. Sobre todo si tienes algo de curiosidad por el mundo romano, este cómic no te defraudará en ello. Además, la historia se lee con facilidad y engancha, aunque sea sencilla y tópica, resulta perfecta para el objetivo de Marini. Sin duda, un cómic europeo que merece mucho la pena.

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