martes, octubre 07, 2014

HUGO: La Máquina de la Eternidad

Este es uno de esos libros que tiene un aura a su alrededor. Mucha. Obviamente me refiero a que dentro de la Ciencia Ficción es casi un mito. "La Máquina de la Eternidad" es el segundo premio Hugo, en 1955. El primero se había concedido en 1953 a "El Hombre Demolido", genial obra de Bester cuya crítica podéis leer aquí. En 1954 no hubo Hugo, y se retomó en 1955 otorgándose a Mark Clifton y Frank Riley por esta obra, que en realidad es una recopilación de cuatro relatos. Pero si esto no fuera poco, para acrecentar el mito de "La Máquina de la Eternidad" está el hecho de que es una novela prácticamente inalcanzable a día de hoy. Sólo hay ejemplares de segunda mano, tardó más de 50 años en llegar a publicarse en españa y como digo, está descatalogada. Así que una vez que llega a tus manos tu kindle "La Máquina de la Eternidad" está rodeada de cierta aura de aventura mítica, de libro incunable y de "must read".

Se nota que es un premio Hugo. Es dura, fría y sin concesiones. Es una obra de Ciencia Ficción muy buena PERO, repito, pero es deudora y mucho del año, del siglo, de cuando fue escrita. Es ESA Ciencia Ficción de los años 50, antes de que hubiera inteligencia artificial, antes de los ordenadores (se habla de tarjetas perforadas en el libro como si fueran lo último de lo más último del mundo mundial) y en plena guerra fría. "La Máquina de la Eternidad" tiene un aire excesivamente retro y siento decirlo, ha envejecido muy pero que muy mal. Nada que ver con, como decía ahí arriba, por ejemplo "El Hombre Demolido" que 61 años después sigue siendo igual de buena y válida.

El argumento sería: "Se describe una época de caza de brujas y de control de la opinión parecida a lo que sucedió realmente en Estados Unidos en los años cincuenta con las iniciativas del senador McCarthy. En la ficción, un gobierno omnipotente y represor ordena construir una máquina pensante capaz de prever las catástrofes y evitarlas, eliminando el posible error humano. El resultado es Bossy, una inteligencia artificial "avant la lettre" que además cura y perfecciona a los seres humanos dándoles la inmortalidad, quienes, bajo su influjo, desarrollan nuevas posibilidades físicas y mentales. Eso si, tiene contrapartidas, ya que las grandezas de Bossy, está al alcance de todos aquellos que prefieran la flexibilidad de criterios a la rigidez de los prejuicios, en una sociedad muy rígida y controlada.".

Decía que el problema de "La Máquina de la Eternidad" era que había envejecido muy mal. Ese es el principal, pero el que más me ha molestado es que es un libro que tiene dos partes muy pronunciadas. Como decía son 4 relatos, los dos primeros entre Clifton y Alex Apostolides. Estos dos relatos SON BRUTALES. Son muy pero que muy buenos. Son "El Loco Joe" y "¡Escóndete! ¡Escóndete! ¡Brujo!". Es la presentación del personaje de Joe Carter, un muchacho telépata. Como digo, ambos relatos son muy excelentes, duros, crudos y directos. Sin embargo, la segunda parte, con los dos relatos siguientes son muy flojos. Se nota mucho que ya no está Apostolides y en su lugar Riley no da la talla. Una pena.

En fin, un libro que merece la pena leerlo por su primera parte. Bueno, además en su totalidad por releer como era la Ciencia Ficción pura y dura de los años 50 en USA, y entender que tenía el libro para merecer un Hugo. Es una pena que no haya perdurado en si misma, y como decía que se note por un lado que la colaboración buena era la de Apostolides, y por otro, que el tiempo ha pasado muy duramente por la obra. Sin embargo, es SF de la dura, para amantes del género.

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