lunes, octubre 20, 2014

The Equalizer aka El Protector

Película del fin de semana en el cine (y esto es novedad) que merece la pena. Sin embargo no es redonda, ni mucho menos, y tiene algunos momentos soporíferos de olvidar, pero el resultado global, sin ser excelente como decía, está por encima de la media que nos acostumbran los "blockbusters" de USA. Y además está Denzel Washington, que por si mismo, a sus 60 tacos, es una razón suficiente.

El argumento de "The Equalizer" podría ser: "Robert McCall (Denzel Washington) es un trabajador de una cadena de establecimientos de bricolaje que se lleva bien con todo el mundo. Parece que esconde un oscuro pasado, que le impide dormir por las noches, pero aún así, desempeña su trabajo todos los días con cariño y simpatía. Ayuda a sus compañeros en todo lo que puede, y parece que empatiza con la gente muy fácilmente. En sus noches de insomnio conoce a una jovencísima puta llamada Teri (Chloë Grace Moretz). Cuando esta es agredida brutalmente por su chulo, Robert explotará y nos descubrirá su verdadera profesión. Y desde entonces se desencadena una vorágine de violencia y destrucción...".

Para disfrutar de "The Equalizer" lo mejor es no conocer nada de la cinta. Yo no sabía que es un remake de una serie de los 80s, y no sabía nada del argumento. Mejor. Así la presentación del personaje de Denzel se disfruta mucho más. Es de lo mejor de la cinta, los primeros 30 minutos en los que muy pausadamente, el guión y Antoine Fuqua a la dirección nos presentan el contexto de la cinta. Después entramos en casi una hora larga de tedio y repetición que nos dejará baldados. Para rematarlo con unos MAGISTRALES 15 minutos finales en una "set piece" climática final muy pero que muy lograda.

Esa es la pena de la cinta. La dualidad. Tiene esos momentos magistrales, el inicio y el final, pero un recorrido en el medio tortuoso. Una pena que Antoine Fuqua que vuelve a colaborar con Denzel 13 años después de aquella brutal y magistral "'Training Day". Ese acto del medio no parece la misma película que se inicia y acaba de manera brutal. Esa parte intermedia es repetitiva, lenta como ella sóla, innecesariamente lenta, con personajes que salen y entran sin fortuna y diálogos sin sentido. Una verdadera pena. Salvo un par de pinceladas, como la magistral primera escena del malo de la película muy bien interpretado por Marton Csokas y la violencia sin contención político-correcta (o sea, violencia descarnada, descarada y dura), el resto es para olvidar en esa interminable hora larga del medio.
Y luego como digo, la pieza final. Con una puesta en escena sencilla, todo perfectamente coreografiado, y sobre todo, con un montaje perfecto dónde el espectador NO SE PIERDE, y sabe constantemente lo que ocurre, quién muere, quién está herido, etc. totalmente alejado de los montajes aturdidores y rápidos en los que se confunde a todo el mundo, la cinta consigue 15 minutos que te mantienen en vilo, que emocionan y que saldan la película de manera brillante.

Además, la cinta tiene a Denzel. Para nada en piloto automático. En todo momento tiene una presencia y una elegancia, tanto para la parte suave y emotiva de un personaje anodino al inicio, como para hacer de una máquina de matar perfectamente engrasada. Con una química inusual con una "niña" como la Chloë Grace Moretz, de 17 primaveras que ya destacó en "Kick-ass", que hace de las escenas entre ellos dos una delicia. Verdaderos diálogos sencillos llevados al lujo entre ellos dos. Gran acierto de casting. Y esto incluye al sicario, que también "acojona" lo suyo y tiene sus momentos.
En fin, una cinta alejada de la tónica habitual comercial, que en sus buenos momentos es puro Cine bien hecho, facturado y pensado, y que incluso en la parte más insulsa y monótona, aún se salva por el buen hacer del Denzel, que siempre es un acierto. Esta "The Equalizer" se deja ver muy bien.

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