martes, diciembre 23, 2014

Cómic: Érase una vez en Francia

Entrada para dar cuenta del primer volumen de un cómic que he leído este fin de semana. Un pedazo de cómic. No es que sea un experto en cómics (ni mucho menos) y ya podéis ver los cómics que leo habitualmente por las reseñas del blog (aquí), pero se reconocer cuando estoy ante un gran cómic. No sólo por una historia muy bien contada y desarrollada, una calidad en el dibujo excepcional, pero además en una edición (Hola Norma) muy cuidada. Es un lujo leer en papel un cómica así (gracias Jago). La pena, que sólo he leído el primer volumen. Veremos cuando puedo echarle el guante al segundo y al tercero.

La historia de "Érase una vez en Francia" se resumen en muy poco para no desvelar nada: "Asistimos a la vida de Joseph Joanovici en plena WWII. Se trata de un judío, inspirado en un personaje real, que formó parte de la Francia colaboracionista con el gobierno de Vichy mientras que también ayudaba a la resistencia. Un niño que se convierte en hombre muy pronto. Se dedica a sobrevivir. Es un superviviente."

La historia es dura. No en vano, en sus dos primeras páginas queda claro que será así. Es fría por momentos, aunque no exenta de sentimiento cuando lo necesita. Es cruda, pues la crudeza de la guerra, del daño, del odio está impresa en cada una de las páginas. Pero es tan deliciosamente cautivadora que desde la primera página te atrapará. Es así de sencillo.

Además es una historia llena de intriga. Hay saltos temporales, mezclando el presente con el pasado que sirven para que el lector no descanse en su ávida intención de saber que pasa con Joanovici. Aunque el judío no es el único protagonista. O al menos no lo es en absoluto. Todos los personajes de la historia, que no son para nada blancos y negros, están descritos magistralmente, con unas motivaciones muy intrincadas, cada uno con las suyas: amor, odio, venganza, fraternalidad, honor, obediencia, etc. Me quedo con el personaje de Lucie Smichtd, que se convierte en su secretaria, amante, y cuidadora de Joseph y su familia. Magistralmente creado.

La historia es de Fabien Nury. Como digo, magistral. Pero está perfectamente acompasada con un sobresaliente dibujo de Silvain Vallée. Un dibujo europeo, con mucha fuerza, con unos detalles preciosos y con una expresividad magistral. La narrativa visual está asegurada con este dibujo, que además, gracias a los detalles infinitos de los escenarios y fondos, hace del dibujo una delicia.


En fin, un cómic magistral. No se si será una obra maestra, pues carezco de la experiencia para ello (en libros me atrevo de decir "boutades" así) pero la verdad es que es una p*t* maravilla y una delicia. Una sorpresa muy pero que muy agradable. Un cómic que conseguiré acabar, sin duda.

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