lunes, enero 19, 2015

El Árbol del Relámpago

o dicho de otro modo, el último libro de Patrick Rothfuss que pertenece al mundo de "El Nombre del Viento" (crítica aquí) y de "El Temor de un Hombre Sabio" (aquí) pero no es la esperadísima sacala de una puta vez tercera parte, no. Es un RELATO (muy corto) sobre uno de los personajes, sobre Bast.

Este pequeño relato trata la vida de Bast, el aprendiz de Khvote en Roca de Guía, que vive camuflado como un humano normal y corriente. El relato pertenece a la "ANTOLOGÍA ROGUES" coordinada por George R. R. Martin y Gardner Dozois. En principio Rothfuss iba a enviar algo sobre Auri, pero escribió tanto y tan bonito (y/o enrevesado) sobre Auri que le salió casi otro libro, que acabó siendo "La Música del Silencio" que yo he leído y podéis saber mi opinión aquí sobre esa magnífica obra.

Para "Rogues" la historia debía ser más sencilla y sobre todo, un poco "mala", o mejor dicho, que él personaje fuera un poco granuja, más tipo delincuente o así. Y Auri no encajó. Rothfuss tuvo que cambiar de idea y acabó escribiendo "The Lightning Tree".

Este relato sirve para conocer mucho más de Bast, y un poco de Kvothe. Aviso, si no te va el universo de Rothfuss, olvídate de leer este pequeño relato. No te aportará nada. De hecho, a la historia de "El Nombre del Viento" y de "El Temor de un Hombre Sabio" no aporta nada, salvo como digo dos pinceladas de Kvothe y mucho de Bast. Bast es un muchacho Fae camuflado como un joven humano normal que ayuda a Kote en su posada. Él está al corriente de que en realidad es el legendario Kvothe y quiere ser su discípulo para aprender magia y todos sus conocimientos. Narra lo que viene a ser un día completo de Bast, día que transucrre entre lo normal para un muchacho de pueblo y lo normal para un Fae que quiere pasar desapercibido pero a la vez divertirse un poco. Idas y venidas, escarceos amorosos, trapicheos, algo de maldas y algo de bondad.

Lo interesante, como siempre con Rothfuss, es su capacidad infinita para relatar, para contar historias, para embaucar al lector en un mundo imaginario. Rothfuss lo hace a la perfección y en dos párrafos estamos en el mundo imaginario, estamos en la piel de Bast. Lo más interesante es como un Fae se deja percibir, sentir y se relaciona con los habitantes normales del pueblo, y sobre todo con el Gran Kvothe.

La mano de Rothfuss es muy buena, pero personalmente me sigue molestando no poder leerle en extenso, en el tercer libro. Una pena que nos tengamos que conformar con un relato divertido, tierno y entretenido pero innecesario para la trama principal.

1 comentario:

Javier dijo...

Yo NECESITO la tercera parte ya! Otro como Martin no, por favor.