viernes, marzo 20, 2015

El Misterio de Sittaford

Otro libro más de la señora Christie leído en los aviones. "El Misterio de Sittaford" es de 1931 pero como todos los libros de la querida Agatha sigue siendo actual e imperecedero. De este, como de todos los anteriores (podéis usar la etiqueta para acceder a todas las críticas de los libros de Agatha que he hecho), no me acordaba para nada el argumento, y en contra de la tónica habitual, ha sido bastante predecible. Así de memoria, diría que es el único predecible que he leído en este repaso que llevo haciendo unos años atrás (desde septiembre de 2012).

El argumento de esta novela sería: "Sittaford es una mansión localizada en una pequeña ciudadela de la campiña inglesa. Su dueño, Joseph Trevelyan, la alquila durante el invierno a las señoras Willet, madre e hija, y él se muda a la ciudad más próxima. Alrededor de la mansión existen seis casas menores, construidas y vendidas o alquiladas por Trevelyan. Las nuevas moradoras de la mansión quieren establecer buenas relaciones con los vecinos y los invitan frecuentemente para tomar té y jugar en las frías tardes del invierno inglés. Una tarde deciden jugar ouija para así comunicarse con los espíritus y reciben un mensaje: "el Sr. Trevelyan fue asesinado justo en aquel instante". Su mejor amigo, que vive en una de las casas y que participaba del juego, se precipita a la ciudad en medio de una nevada y a su regreso confirma que su mejor amigo ha muerto. Un sobrino de Trevelyan es acusado de asesinarlo, mientras su novia, Emily Trefusis, junto a un periodista, Charles Enderby, no se dan por vencidos. Van a la ciudadela de Sittaford a investigar la situación para probar la inocencia de su amado."

Lo mejor de la novela son las dos investigaciones paralelas que hay. Por un lado, tenemos la de la policía, por el inspector Narracott y la de la señirita Trefussi. Se encontrarán en varias y ocasiones y diremos que el entuerto lo resuelven a partes iguales. Además es muy buena, como siempre, la disección que hace la autora de los personajes y sus motivaciones.

La peor parte, como decía en la entradilla, se la lleva la historia. Para nada es la mejor de las de la señora, y si encima el lector es capaz de no sorprenderse con la resolución y adivinar el asesino, pues peor me lo pones. Quizá, uno de los problemas es que la historia se hace algo densa y repetitiva en algún momento, y eso hace pensar demasiado al lector. La acción no se desarrolla tan bien como es habitual.

En fin, una novela menor de la señora Christie. No la pondría en la cola habiendo otras muchas mejores, pero como siempre es un placer leer algo de 1930 y que resulte bueno y actual, y que siga siendo un referente en el "whodunit".

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