miércoles, abril 15, 2015

HUGO: Los Reyes de la Arena

La verdad es que no se cuantos premios HUGO ha ganado el ínclito George R. R. Martin (vale, si lo se, son cuatro), pero cada vez que me entero de un libro suyo que no he leído, corro como un poseso para leerlo. Hace dos día me enteré que este cuento de Mr. Martin "Los Reyes de la Arena" había ganado un Hugo como mejor relato en 1980. Lo recomendaba su amiga Lisa Tuttle (de la que os hablé aquí). Así que no podía dejar de leerlo. Y ojo, estamos hablando de un relato publicado en 1979, cuando Mr. Martin no era, para nada, tan conocido, a pesar de tener entonces ya un Hugo (por "Una Canción para Lya", leer crítica aquí) y dos Locus.

El argumento es muy sencillo: "Simon Kress es un hombre de negocios apasionado de los animales extraños, y en cierta manera violentos. Por culpa de un viaje de trabajo ha perdido a sus pirañas, a su halcón y otros animales exóticos de los que alardeaba. Así que visitará una nueva tienda dónde encontrará una nueva especie que satisfaga sus gustos. Se trata de una extraña especie de insectos dotados de una mente-colmena que, encerrados en un terrario, luchan entre ellos por la comida. Simon descubrirá que esto insectos (los reyes de la arena) son más inteligentes de lo que esperaba, incluso capaces de sentir adoración por un Dios, por un amo. Pero las cosas nunca salen como uno quiere, y tras alardear de ellos en varias fiestas, descubrirá la inteligencia real de estos insectos."

El relato tiene un componente de terror y fantasía muy grande, como en la mayoría de la obra de Mr. Martin. Pero además, el autor aprovecha para hablar de pasiones humanas, sobre todo del egocentrismo, de como el poder sobre criaturas inferiores nos trasforma y saca lo más cruel y dañino del ser humano. Hay un episodio con un perro, y hasta ahí puedo leer escribir, en el relato que es muy esclarecedor.

Martin nos habla del peligro de tratar a los demás, insectos incluidos, como simples objetos, como vehículos para nuestro placer Y lo hace con una fábula PERFECTAMENTE ENGRASADA y precisa. Me sigue sorprendiendo la precisión de Mr. Martin para contar en tan poco espacio tantas cosas bien descritas y cerradas. El momento en que Kress "se pone a la defensiva" está perfectamente narrado, con remolques de helicóptero incluidos. La imaginación de Martin (aunque beba hasta de Heimlein y sus "Tropas del Espacio") es desbordante. El tema de los castillos y las caras, y de nuevo hasta ahí puedo escribir, es absolutamente maravilloso. Y por supuesto, el personaje de la dueña de la tienda donde adquiere los insectos es clave.

En fin, de nuevo Ciencia Ficción de la buena, de la mejor. Seguir leyendo a un autor que uno admira, pero leyendo material de hace más de 37 años, y descubrir que no es flor de un día, que desde que empezó era un auténtico mago de las letras es un placer. Y sobre todo, estas pequeñas joyas de la SF para un amante del género son píldoras mágicas. Y sobre todo, esa Ciencia Ficción que nos habla de temas humanos, como a través de la ciencia ficción, Mr. Martin nos alerta sobre lo más oscuro de nuestra naturaleza humana. Una fábula con insectos que bien se puede aplicar a la política, el trabajo y en definitiva, al día a día. Grande Martin.

Por cierto, lo he leído gracias a la autobiografía "Híbridos y engendros: Autobiografía literaria" publicada por Gigamesh (comprar aquí) y traducida por Cristina Macía, la que para mi es la traductora de Martin. Ya he leído mucho de Martin gracias a su trabajo, y digamos que entiendo a Martin a través de ella, y hace un trabajo EXCEPCIONAL, que merece mucho la pena. Un trabajo que sólo puedo agradecer enormemente, una y otra vez.

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