lunes, septiembre 07, 2015

HUGO: Pórtico

Otro premio Hugo al que tenía muchas ganas. "Pórtico" se alzó con el galardón en 1978 y de verdad que lo tiene bien merecido. "Pórtico" es una de esas novelas de Ciencia Ficción cuya trama sobre exploración espacial y tecnología alienígena es una mera disculpa, un Macguffin de esos, para hablar sobre la capacidad humana para la exploración, los miedos individuales y las reacciones que tenemos ante lo desconocido. Es una novela magnífica.

El argumento de "Pórtico" sería: "Asistimos a las vivencias de Robinette Broadhead. Un prospector retirado que cuenta sus peripecias a una máquina en una sesión de psicoanálisis. Rob trabajó en Pórtico, un asteroide que contiene en su interior una base alienígena. Esta contiene artefactos y naves dejados atrás por sus constructores, conocidos como Heechee. Algunos de los artefactos se pueden utilizar, aunque quizás no para lo que sus creadores pensaban; otros, no tenemos ni idea de para que sirven. Pero, con mucho, lo más intrigante que hay en Pórtico son las casi mil naves que hay allí. La Corporación del Pórtico sabe como ponerlas en marcha, pero nadie sabe cómo leer su destino en los controles. A lo largo del tiempo numerosos prospectores se han subido a ellas y las han puesto en marcha, con la esperanza de localizar en el destino algo interesante como otra base Heechee, un mundo habitable, etc. Aunque muy a menudo las naves desaparecen para no volver o para hacerlo con sus tripulantes muertos de inanición al ser el vuelo demasiado largo para los suministros que se pueden cargar en ellas. Eso sí, los que descubren algo interesante pueden forrarse de por vida con la recompensa que les de la Corporación".

La parte de Ciencia Ficción en "Pórtico" es excelente. La narración sobre la base, las naves y todo lo que rodea. Pero eso no es lo mejor de "Pórtico", no.

Lo mejor es como vamos conociendo a Rob, y a los demás personajes, y como vamos conociendo el miedo a lo desconocido, pero confrontado con el valor para afrontar un viaje sin retorno, o el valor para la exploración. La capacidad humana de sacrificio frente a la capacidad individual del miedo.

Otra de las cosas que está genial en "Pórtico" es que el héroe Rob no lo es para nada. Es un héroe por accidente, o más bien un anti-héroe.No quiere ser protagonista de la exploración, le aterra y sin embargo será uno de los mayores prospectores a tener de la recompensa dineraria que recibirá. Sin embargo el precio que él deberá pagar por ello, será altísimo. Además abusa del alcohol, le encanta fumar drogas y se va con casi cualquier mujer que pilla. Vamos, la antítesis de cualquier héroe.

"Pórtico" pese a estar escrito en los años 70 tiene claro que quería distanciarse de los cánones del género de esa época. De hecho, hay elementos muy claro que se salen de ahí, como el lenguaje de sexo explícito, drogas y demás. Otra de las cuestiones que nos hacen pensar que Pohl quería distanciarse es que el componente de los científicos, muy presentes en la SF tradicional, aquí quedan relegados a un segundo plano, a expensas de lo que hagan los prospectores.

Otra parte muy interesante de la novela es la relación del protagonista con la máquina con la que pasa su tiempo en el psicoanálisis. Una máquina que nunca será humana pero que lo parece y que mantiene un pulso constante con Rob para ayudarle. ¿Lo logra al fin? Esa es una cuestión para debatir, ya que cada lector podemos sacar una conclusión diferente.

En fin, un premio Hugo excepcional que merece la pena leer desde el primer momento. No sólo te atrapa, si no que se convierte en una historia humana de exploración, tanto personal como global. Además de contar con el factor "flashback" que hace más interesante saber como acabó Rob siendo millonario y en psicoanálisis. Haceros con ella y leerla.

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