martes, noviembre 03, 2015

Un Triste Ciprés

Más de un mes desde el último libro de la señora Christie. Ya tocaba volver a releer a la maestra del suspense y el whodonut. La verdad es que ha sido una sorpresa muy grata este "Un Triste Ciprés". Primero porque ha sido una novela francamente bien escrita. Mucho. La señora se suelta el pelo y escribe la mitad del libro, su primer 40% más o menos, en un tono melodramático más propio de Shakespeare que de Inglaterra de 1940 que es cuando se publicó la obra. No en vano hay una cita del dramaturgo en la primera página. De verdad que esa primera parte es una preciosidad literaria con algunos pasaje preciosos casi poéticos en prosa. Grande la Christie.

Además me ha gustado mucho porque pese a ser una novela de Hércules Poirot, este no hace acto de presencia hasta casi la mitad del libro. La autora nos engaña haciéndonos creer que es otra de esas novelas en las que no hay "detective principal" pero no. El amigo Belga aparece en escena para dar la vuelta a todo.

Pero vayamos por partes. El argumento de la obra sería: "Elinor Carlisle es la sobrina de una anciana enferma y adinerada, Laura Welman. Elinor es la prometida de su primo y amigo de toda la vida, Roderick Welman. Durante una visita de Elinor y Roderick a su tía conocen a la hermosa joven protegida por Laura Welman, Mary Gerrard, y él empieza a pretenderla. Cuando la tía muere sin dejar testamento, Elinor queda en posesión de una gran fortuna. Pero al ser Mary asesinada, todas las sospechas recaen sobre ella bajo la sospecha de un crimen pasional.".

La obra comienza de manera abrupta. Sabemos que Elinor es acusada de asesinato. Ella está como en trance, deshecha. Y recuerda. Volvemos al pasado a revivir los días previos al asesinato. Y ahí comienza todo. La autora nos presente a Elinor de todas las maneras posibles como culpable. Por muchas razones. Y a mitad del libro aparece Poirot para conocer la verdad. Aunque le instigan para que encuentre algo que salve a Elinor, Poirot sólo se compromete, como siempre, a encontrar la verdad, sea la que sea.

El libro como decía tiene varias partes. Tres en concreto. La casi primera mitad es una maravilla literaria sobre Elinor y las personas que le rodean. La segunda parte comienza de nuevo de manera abrupta. Con la extraña propuesta a Poirot de que salve a la chica. Y la tercera es cuando retomamos más o menos, el presente de nuevo, para acabar el juicio. Con sorpresas, con giros de la trama y con un Poirot más sagaz que nunca.

Por cierto, que los giros de la trama y el desenlace NO los vi venir. Para nada. Me creé dos posibilidades en mi mente y traté de explicar ambas. Y me equivoqué. No me fije en los detalles que tenía delante, en los que si se fijó Poirot. Y además me tragué las mentiras de muchos de los personajes. Esto me ha encantado. Me ha parecido una de las mejores novelas de la señora y no tenía ni idea de que así era. Merece mucho la pena.

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