miércoles, marzo 09, 2016

Spotlight

Otra de las películas del fin de semana pasado. Ganadora de Oscar, y que tras el visionado, sin haber visto todas las candidatas, no desmerece el premio. Eso si, con un tema muy duro, pero que es digno de mención que se pueda llevar a la gran pantalla sin problemas.

Los estadounidenses tendrán muchas cosas malas, pero hay que reconocer que no les tiembla el pulso a la hora de defender la libertad de expresión y de periodismo y de plasmarlo de manera excelente en el Cine.

"Spotlight" es una cinta jodida. Es una de esas que por un lado te dejan un sabor excepcional, por su calidad, por sus actores, por la realización, por todo básicamente. Pero por otro lado, te dejan un mal cuerpo de cuidado. Por la historia. Por que cuenta como la mierda de la iglesia católica permitió que más de 250 curas pederastas durante más de 20 años hicieran un daño infinito a miles de niños. La sensación de asco es inmensa. Ganas de vomitar al conocer los hechos y cuando se dan los testimonios (pocos, la película no se centra en ellos) de personas cuya vida fue arruinada de pequeños por unos seres odiosos, de la iglesia católica, que abusaron sexualmente de ellos.

La película se centra en la investigación, en las personas que participaron sacando adelante el escándalo. No en el escándalo en si mismo. Es decir, "Spotlight" es una loa al periodismo. A ese periodismo comprometido, de investigación, que lucha contra lo establecido buscando la verdad y las raices del problema. A ese trabajo, a lo que cuesta, a lo que el periodista sacrifica en el día a día.

La cinta tiene un guión excelente, pero sobre todo cuatro interpretaciones muy pero que muy buenas. Mark Ruffalo, Michael Keaton, Rachel McAdams y Liev Schreiber hacen cuatro personajes magníficos. Tienen momentos muy buenos juntos y por separado. Es una película de diálogos duros y sin concesiones, de escenas en las que se nota una compenetración alucinante y con momentos tensos.

También destacar a John Slattery. Un actor que me encantaba en "Mad Men" y que en la gran pantalla siempre hace papeles muy dignos. Aquí es pequeñito, pero tiene un par de escenas muy bien hechas. Es un gran tipo y actor.

Es una cinta muy seria. Mucho. No sólo por el tema que toca, si no por la manera de afrontarlo en todo momento. No rehuye las escenas duras, pero no se recrea en ellas, las cuenta con honestidad. De hecho, la cinta tiene un grado excelso de honestidad en todo momento.


Quiero destacar también la partitura de Howard Shore. Excelente y que remarca los momentos de más tensión, o de liberación de la misma (por ejemplo, el día de la publicación del reportaje y los teléfonos) de manera excelente. Este compositor, que tiene obras excelsas, cada día me gusta más. 

En fin, "Spotlight" es un canto y homenaje al periodismo de verdad, al honesto, al de investigación. A ese qué ha desaparecido en nuestro país. A ese que cada día es más necesario pero que pocos periodistas se atreven a hacerlo. Algunos porque son muy malos, y otros, los buenos, porque no les dejan. Y de nuevo, el asco que sentía por la iglesia católica se ha multiplicado por mil. Ganas de vomitar. Odio a esa secta que cada día está más alejada de la realidad. Cuanta falta hacen películas como "Spotlight" para denunciar sus abusos.

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