lunes, marzo 14, 2016

Vive y Deja Morir

Esta es la segunda novela en la saga de James Bond que escribió Ian Fleming. Tenía ganas de continuar con la saga que empecé hace mucho (nada menos que en mayo de 2012) con "Casino Royale" que podéis leer aquí. La novela, de nuevo, no defrauda. Parece mentira que sea de 1954 porque está tan vigente que asusta. El personaje de Bond es fantástico, terrenal pero frío, duro y calculador. Y por supuesto, tiene todos los ingredientes del Universo Bond.

El argumento del libro sería: "Después de la traumática experiencia en Casino Royale, Bond es enviado a investigar a Mr. Big, un agente de SMERSH y un líder vudú del bajo mundo que es sospechado de vender monedas de oro del siglo XVII para financiar operaciones de espionaje soviético en América. Estas monedas de oro han estado apareciendo en Harlem y en Florida y son sospechosos de formar parte de un tesoro que fue enterrado en Jamaica por el pirata Sir Henry Morgan. Bond deberá viajar a New York, donde conocerá a Solitaire, una enigmática mujer al servicio de Mr. Big. Con la ayuda de su amigo y agente de la CIA Felix Leiter sorteará un montón de peligros que le llevarán a Florida y Jamaica dónde se enfrentará por fin cara a cara con Mr. Big.".

He de reconocer que me ha encantado. Conocer al Bond literario es una experiencia diferente del cinematográfico, pese a que son prácticamente iguales, el ritmo trepidante de la novela, así como unos diálogos muy buenos, unas localizaciones de ensueño y un personaje tan bueno, hacen que sea una delicia. Bond sufre, mucho, en "Vive y Deja Morir". Pero sus capacidades, su formación y su ansia de salirse con la suya son brutales.

Hay escenas magníficas en el libro. La del club nocturno, con la aparición de Solitaire, la del almacén de peces, la del tren, y sobre todo, toda la parte de Jamaica es excepcional. El ritmo trepidante de todo el libro hace que estés en tensión continua, como Bond, y que se devore el libro casi hasta la extenuación.

Como decía, una de las cosas que me maravilla del Bond literario frente al cinematográfico, es que Bond es mucho más profundo y culto en los libros que en el Cine. Tiene unos diálogos mordaces e inteligentes con todo el que se presta a hablar con él. Devora libros, lee sobre lo que tiene entre manos (vudú, movimiento negro, etc.). Además, la justificación de las acciones de los espías, en plena guerra fría cuando se escribieron las novelas, es alucinante como aún podría estar vigente. La manera en que se gana la vida Bond, como Leiter, y como lo justifican es impresionante.

Y por supuesto, están todos los ingredientes del Bond. Conquistador, mujeriego, seductor, directo y sin morderse la lengua (a Solitaire le llega a decir algo así como "...si no fuera por mi lesión en la mano, que me impide hacerte el amor, te clavaría como a una mariposa...."), bebedor empedernido, fumador, etc. Esos detalles que hacen a Bond ser Bond, están ahí, continuamente. Como esa manía suya de meterse en problemas y solucionarlo a tiros, matando sin piedad.

En fin, una novela que merece la pena si te gusta el Universo Bond. Como siempre el original supera a la adaptación (lo siento, pero Roger Moore nunca será un Bond como el de los libros) y esta segunda aventura de Bond es impresionante, con todo lo que hace que amemos a Bond, James Bond.

No hay comentarios: