miércoles, abril 20, 2016

Cita con la Muerte

Una nueva novela de la señora Agatha Christie publicada en 1938. Otra novela protagonizada por el inefable Hércules Poirot que está en su salsa. De nuevo me sorprende la escritora. Cada novela me aporta algo nuevo. En el caso de "Cita con la Muerte" es una resolución muy larga. Poirot, en su habitual escena de expicación de los hechos y la verdad, se extiende mucho. Casi un 15% del libro es esta última resolución. Más complicada de lo que cabría esperar, as usual, y con un bonito epílogo. La Christie en el fondo era una optimista (algo así como Steven Spielberg) y lo demuestra con esa reunión final.

El argumento de la novela sería: "La muerte de una despótica y cruel dama en las ruinas de Petra plantea dramáticas interrogantes. Se trata de una americana implacable que lleva con mano dura a 4 hijos, prácticamente arruinándoles la vida. Sin embargo, su muerte les liberará por fin de ella. Pero Hercules Poirot está de vacaciones en Jerusalem y se le encargará encontrar la verdad, sea la que sea.".

El libro empieza de manera enigmática. Con una frase que viene al pelo:

¿No comprendes que es necesario matarla? 

A partir de ahí hay una presentación sobervia de los personajes. Sobre todo de la señora Boynton. Es dura, fría, calculadora, implacable, cruel y dominadora. Sus hijos, tres de los cuales son hijastros y sólo una es hija natural de ella, viven atemorizados y horrorizados, sin apenas contacto con otras personas. Sus personalidades son cruciales y como decía muy bien presentados. Además de cinco  perosnajes extraños a la familia, que serán muy importantes para el transcurso de la historia.

Me ha encantado el personaje de Sarah King, así como el de Lady Westholme. Y sobre todo el médico francés que será el desencadenante de que todos piensen que fue un asesinato. La señora se esfuerza en unos diálogos muy reveladores sobre si un personaje malvado como la señora Boynton merece la muerte o no. O si una vez muerta, dado que SÓLO deja felicidad su paso a la eternidad, es necesario investigar la muerte. Será Poirot, el que hará la declaración más importante a este respecto. Toda vida, sea como sea, mala o buena, merece respeto y por ello, ÉL será el que arroje la luz sobre su muerte. Aunque fuera un ser despreciable, merece que se sepa quién la asesinó y porqué.

La ambientación en Jerusalem y Petra es magnífica. El duro viaje, las ruinas, las tiendas, las cuevas, las ropas y demás son otros personajes más. De hecho, la situación del campamento y las tiendas, así como los movimientos de los personajes en el día "de autos" será fundamental para resolver el caso. Buen acierto de la señora.

Por cierto, la obra, como muchas de los libros de Agatha, está 100% hecha para ser llevada al teatro, como así ha sido. Todo el trabajo que hace la Christie de montar las situaciones en el hotel, el campamento y de nuevo en el hotel tiene esa recompensa.

Y de nuevo, otra de las cosas que me ha gustado mucho es que Poirot interviene al final. A hechos consumados. Le dan un día como mucho para resolver el caso. Se lo cuentan por la mañana, interroga a todos los implicados y a la tarde ya conoce la verdad. Como decía, se extiende en ella, pues el caso es complicado, pero no es uno de esos libros de Poirot dónde está desde el principio inventigando y moviéndose como pez en el agua. No. Tres cuartas partes de la historia son sin él. Y luego él cierra el círculo. Magnífico.

En fin, otra novela más para la saca de esta relectura de las historia de mi infancia. Magnífica novela de whodunit amniantada en Petra. Con unos personajes magníficos y un Poirot que aún estando de vacaciones, está en forma y se convierte en el maestro final de ceremonias. Muy buena.

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