viernes, enero 13, 2017

Tormenta de Nieve y Aroma de Almendras

Parece que me gusta empezar el año leyendo a Camilla Läckberg y la saga de "Fjällbacka". El año pasado, en enero, leí el último publicado hasta entonces. Y este enero he hecho lo propio, leyendo el publicado a finales del año pasado, la nueva entrega de la saga "Tormenta de Nieve y Aroma de Almendras". He de decir que si bien, en las anteriores se mantenía el tipo, aquí el bajón es NOTABLE. Lo siento, pero Camilla parece claro que ha agotado las ideas, y sobre todo la frescura (si se me permite el chiste con la escritora sueca) de las historias.

En primer lugar, voy a recordar dónde podéis leer mis opiniones de los OCHO libros predecesores: (1) "La Princesa de Hielo", (2) "Los Gritos del Pasado", (3) "Las Hijas del Frío", (4) "Crimen en Directo", (5) "Las Huellas Imborrables", (6) "La Sombra de la sirena", (7) "Los Vigilantes del Faro", (8) "La Mirada de los Ángeles" y (9) "El Domador de Leones".

Esta nueva novela es simplona, sosa, y no tienen nada, ninguna, de las bondades que compartían las anteriores. Además, es más corta de lo habitual, y por eso la autora rellena con cuatro historias o relatos cortos ambientados en el mismo universo, contando cosas de hace muchos años de Patrick o Anita, o casos aislados. Es decir, se nota que es un relleno en toda regla. La sensación al terminarla es que esto no da para mucho más. Veremos que nos depara el futuro con la saga.

El argumento de "Tormenta de Nieve y Aroma de Almendras" sería el siguiente: "Martin Molin, el joven policía ayudante de Patrik Hedström, viaja a una isla cercana a la costa de Fjällbacka para pasar las fiestas navideñas con la adinerada familia de su novia. En medio de una fuerte tormenta, Ruben, el abuelo y patriarca de la familia, poseedor de una inmensa fortuna, muere en circunstancias extrañas. Martin percibe el sutil aroma a almendras amargas que flota en el aire, claro indicio de un envenenamiento por cianuro. Inquietos e incomunicados, los invitados tendrán que esperar a que amaine la tormenta. Martin se encargará de la investigación, que en un principio parece que lo sobrepasa. Además, manejar a la familia de su novia será una tarea muy difícil.".

La novela no cuenta con el lev motiv de las anteriores. Es decir, con el motor que las manejaba, la historia de Patrick y su mujer, su hermana, el resto de personajes de la comisaría, etc. Aquí nada. Es una novela corta plagiada directamente de varias obras de Agatha Christie ("La Ratonera" y "Diez Negritos" por ejemplo), incluso reconocido en el mismo texto ya que el desenlace que descubrirá Martín Molin así lo atestigua.

Cómo decía, me siento un poco estafado. Es bastante vergonzosa la simplicidad de esta narración y del guión. Los crímenes y el misterio de las novelas anteriores estaban elaborados. Este no. Es un plagio malo de novela a lo Agatha Christie (con el cariño que le tenemos por aquí a la SEÑORA), pero sin descripción de personajes, sin que el lector se pueda meter en la historia, sin ritmo, etc.

Por cierto, los otros cuatro relatos (aún más cortos) que acompañan al más largo son más o menos de la misma mala calidad Sólo el del "Café de las Viudas" tiene un pase. Sería un buen pretexto para una historia completa sobre él. Es el único que tiene algo de historia bien creada y trenzada.

En fin, me he quedado estupefacto y anonadado que esta autora haya podido publicar esto así. Es una novela compuesta sin ninguna duda para hacer caja. Es un libro totalmente prescindible.

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