lunes, junio 12, 2017

HUGO: Un Caso de Conciencia

Un nuevo premio Hugo (en este caso el de 1959) terminado. He de reconocer que me ha costado mucho, pero que mucho, leer este libro de James Blish.Y lo único que puede ser es que realmente no me ha gustado nada. No me ha enganchado la historia del planeta Litinia y para nada la historia del jesuita y protagonista de la novela. Posiblemente el peor Premio Hugo que he leído en mi corta pero intensa lectura de estos premios (que puedes seguir aquí).

La historia de esta novela sería: "El padre Ramón Ruiz-Sánchez, jesuita, es uno de los cuatro integrantes de una expedición de evaluación al planeta Litina, compuesta por un biólogo (él mismo), un físico, un geólogo y un químico. De su informe depende la clasificación del planeta y su relación con la república terrestre (que domina ya varios mundos). Litina es mundo muy parecido a la Tierra, que presenta la particularidad de una especie dominante de inteligencia igual o quizás superior a la humana. Los litinos son unos saurios marsupiales (parecidos, de hecho, a canguros de tres metros de altura), de pensamiento eminentemente lógico. Sin embargo, entre las peculiaridades de esta raza alienígena está que no tienen religión alguna. Además, poseen un perfecto sentido de moralidad innato, lo que contradice las enseñanzas católicas. Los cuatro evaluadores regresarán a la Tierra tras un desafortunado incidente, trayéndose consigo un renacuajo que en la Tierra se convertirá en el primer Litinio terrestre.".

La novela tiene dos partes claramente diferenciadas. Ambas son densas y la verdad, como decía en la entradilla, es que no me ha enganchado para nada. Si bien, las primeras páginas son muy interesantes, con el problema que tiene uno de la expedición pinchándose con una planta autóctona. Después el libro es un embrollo considerable muy duro de leer y muy profundo. Pero para mi gusto desafortunado.

La primera parte es la que transcurre en Litinia. Es soportable sólo por el hecho de la exploración espacial, como se describe el planeta y las relaciones Tierra - Litinia, así como la relación entre las dos razas tan diferentes. Pero en el momento en que entra la religión del protagonista, se hacen discusiones teológicas muy profundas y con poco o nada interés para la historia, la cosa deja de prometer.

La segunda parte se desarrolla en la Tierra. Dónde nace Egtverchi, quien hereda el conocimiento de su padre a través de su ADN, como lo hacen todos los miembros de su especie. En la Tierra, donde la mayor parte de la población habita en los refugios nucleares subterráneos que datan del siglo XX, Egtverchi crece y se convierte en un agitador social. Esta parte, que podría ser interesante (Bujold sabe mucho de contar agitaciones y movimientos sociales en premios Hugo) carece de sentido. Está contada de una manera muy liosa, con esperpenticas escenas y de nuevo, con un tufillo religioso que echa para atrás.
En fin, una novela que me ha decepcionado. Me ha costado casi cuatro veces más de lo normal leerla. No la soportaba y la verdad es que quería acabarla por si hubiera algo que la hiciera especial en el final. Pero no. lo siento. Es una decepción mayúscula. No he sintonizado con ella, no he conectado con Blish y ha sido un horror. 

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